Escrito por Felipe León
Adentrarse en la carrera de Stereolab suele ser uno de los desafíos más gratificantes, gracias al variado número de obras que poseen y promueven una visión musical amplia. Porque no existe otra banda igual, así como en su propia discografía no hay copias entre sí, lo que alimenta aún más el carácter único de un proyecto que en su primera década dejó obras monumentales como ‘Emperor Tomato Ketchup‘ (1996).
No exento de complejidad, este registro se adhiere al espíritu exploratorio que les ha caracterizado desde siempre, siendo algo inclasificable dado su empeño por darle nuevas dimensiones a sus influencias. El crítico Simon Reynolds usó la etiqueta post-rock para catalogarles en su época, pese a que la construcción de intensidad tácita del género no fuese el fuerte constante del proyecto, lo que derivó en una discusión eterna sobre lo qué son y no son.
Es tal la propuesta marciana que Stereolab construye en discos como ‘Emperor Tomato Ketchup‘, más allá de que líricamente estuvieran con los pies en la tierra. Pues, la configuración política de su arte es coherente con la definición cambiante de su música, a medio camino entre la indietronica, el indie rock e incluso krautrock. Y aún así uno se queda corto a la hora de plasmar su esencia.
Mutación de ideas que descansan sobre una producción abstracta, hipnótica, cálida y repetitiva. Una alternativa a un futuro que no fue, donde habitan piezas estimulantes como «Cybele’s Reverie» o «Motoroller Scalatron», que seguramente sonarán en su paso por Fauna Primavera 2025. Aunque se puede soñar con escuchar otras tipo «Percolator», «The Noise of Carpet», «Les Yper-Sound», «Slow Fast Hazel» o la que da nombre al larga duración.
Stereolab se presentará en Fauna Primavera 2025. Entradas por feverup.com
