Kendrick Lamar en Chile
Live Reviews

Kendrick Lamar en Chile: Esto es lo que significa ser el G.O.A.T.

Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Achraf Issami

Uno de los conciertos más esperados del segundo semestre era el de Kendrick Lamar en Chile. Razones hay varias, siendo la más mediática lo movido que fue su 2024 y 2025 con el beef con Drake –del cual salió indudablemente victorioso–; el lanzamiento sorpresa de ‘GNX’ en noviembre pasado apoderándose de charts, recuentos de fin de año y temas de conversación; el comentadísimo Half-Time Show del Super Bowl LIX; su barrida en los GRAMMY’s 2025 ganando en cinco categorías; el anuncio y ejecución del Grand National Tour junto a SZA por Norteamérica y Europa; su reciente victoria en los Emmy’s, etc.

No son pocos hitos, en lo absoluto. Pero si es que algo significa esto, es que el hip hop, teniendo a Lamar como uno de sus mejores representantes el día de hoy, está teniendo la misma a trascendencia en todo el mundo en estos momentos, tal y como fue el caso del rock en su momento y el siempre presente popEsto es tanto importancia cultural como popularidad, pues hablamos de uno de los artistas más relevantes de los últimos 15 años, con discos insignes como ‘good kid m.A.A.d. city’ (2012)‘To Pimp A Butterfly’ (2015) los cuales son considerados dentro de la elite de los mejores álbumes de todos los tiempos.

Por eso, y teniendo poco y nada de precedentes de shows en solitario de rap en recintos grandes –siendo el más cercano Travis Scott en el Estadio Bicentenario de La Florida–, la llegada del Grand National Tour de Kendrick Lamar al Estadio Monumental implica el concierto más grande de hip hop que se haya brindado en Chile en toda la historia, y siendo el primero en dicho recinto también. Dicho en otras palabras, el show de K.Dot de ayer 7 de octubre fue historia pura, en el sentido literal de la palabra. Además, contó con la rapera mapuche MC Millaray como opening act.

 

Invitados estelares: CA7RIEL & Paco Amoroso

El ‘PAPOTA Tour’ del dúo argentino aún tenía una cita más con nuestro país –tras su paso por Lollapalooza Chile 2025 y su reciente show Sold Out en Movistar Arena–, siendo los special guests del tramo latinoamericano del Grand National Tour, sumando otro hito a su ya explosiva carrera. Iniciando su show a las 19:45 con su ostentosa intro y las figuras de sus rostros inflándose progresivamente, CA7RIEL & Paco Amoroso dieron inicio a su frenético y redondo espectáculo con los hitazos «DUMBAI»«BABY GANGSTA», con los mismos arreglos que hicieron para Tiny Desk, iniciando la fiesta en el Monumental.

El tiempo era más reducido que en sus dos pasadas presentaciones, sin embargo, los trasandinos llegaban con toda la intención de aprovechar al máximo cada minuto y dominar al público con su performance, puesta en escena y carismática entrega. De ahí que ya para «LA QUE PUEDE, PUEDE»«SHEESH» tenían a todo el público saltando sin descanso, en un verdadero frenesí que siguió su momentum con la seguidilla de clásicos antiguos del dúo como con el medley de «McFly»«Todo el día»«Ola Mina XD«. Si es que por algún motivo existiese uno que otro asistente que no les conociera para ese entonces, CA7RIEL Paco Amoroso ya se los echaron al bolsillo.

El final llegó de la mano de sus ya himnos con «#TETAS»«EL DÍA DEL AMIGO»«EL ÚNICO», haciendo cantar desaforadamente a una audiencia satisfecha que atestiguó otro capítulo más de su relación con nuestro país. Pero ya con su término, todo el mundo se manifestaba impaciente por lo que estaba por venir. En palabras de Paco Amoroso, el mejor rapero del mundo: Kendrick Lamar.

La llegada del G.O.A.T.

Cuando marcaban las 21:20 hrs, las luces del Estadio Monumental se fueron a negro marcando el primer latido de la llegada del rapero –dando fin a más de seis años de espera– mientras la lúgubre y alargada intro de «wacced out murals» provocaba todo tipo de reacciones en el público. No era algo para nada al azar, en tanto dicha canción –que también abre ‘GNX’– es toda una declaración de principios con un Kendrick defendiendo el trono contra todo y todos. «Fuck a double entendre, I want y’all to feel this shit«, rapea K.Dot, dejando más que claro la consigna de este show: una arremetida directa y sin obstáculos para conquistar al público chileno. Y vaya que funcionó, pues la siguiente canción, «squabble up» desarmó cualquier grillete armando la locura de una velada que se caracterizó por su alta entrega energética.

«N95» subió la vara aún más, con una performance absolutamente avasalladora de parte de Lamar, más un sonido sobrecogedor, una puesta en escena a la altura con harta pirotecnia y fuego, y un público que desarmaba entre saltos, moshs, y en general, expresándose sin tapujos. ¡Qué fuerte sonaba el estribillo! Además, había 0 intenciones de desacelerar, con el oriundo de Compton sacándose un clásico de aquellos: «King Kunta», una de las pocas apariciones del ‘To Pimp A Butterfly’ (2015), con un groove tan irresistible que llegaba a remecer el piso con las decenas de miles de asistentes saltando, y que tuvo un fin prematuro al acortarla para darle espacio a la irresistible «ELEMENT.». Este acto llegaría a su fin con la primera parte de «tv off», un mazazo irrefrenable del mejor hip hop de la Costa Oeste, recibido entre medio de nada más que júbilo.

 

Rapero y artista de alto impacto

Uno de los momentos más altos del show –de varios, a decir verdad–, fue «euphoria», aquel diss track a Drake de más de seis minutos en el que Kendrick Lamar mostró y evidenció cada uno de los argumentos de porqué es uno de los mejores en lo que hace. El vigor que ponía en cada palabra llegaba a ser escalofriante, con miles de asistentes yendo a la par, así sea verso a verso o respondiendo al fulgor del momento con saltos y pogos, o bien, respondiendo eufóricamente ante la pirotecnia del show. Kung-Fu Kenny no escatimó en nada, y tiraba y tiraba sorpresas de todo tipo, siendo un espectáculo mucho más que completo, sino que sobresaliente y totalmente increíble.

Volviendo a los temazos de ‘GNX’, el álbum más protagonista del setlist, «hey now» llegó con una gracia enigmática que ponía a Kendrick pasearse con soltura, para dar paso a uno de los pocos –pero preciados– momentos más introspectivos de la jornada con «reincarnated», con el rapero sentado en una escalera gigante junto a sus bailarines de forma simétrica, mientras las tenues luces generaban un panorama casi pintado en acuarela, mientras despechaba versos que desmenuzaban su propia figura mítica al son del sample de 2Pac.

La explosión de energía no demoraría en llegar, con el mega-hit «HUMBLE.», que fue rapeado de memoria y efusivamente por todo el Estadio Monumental, dibujando una sonrisa en el rostro del usualmente estoico rapero. El propio sonido era totalmente muscular, añadiendo capas de intensidad a temazos como «Backseat Freestyle»«family ties», con moshpits que se armaban y desarmaban constantemente en la cancha frontal y general –y hasta bengala incluida en esta segunda–. Tal era la locura que se generó, que dichos registros ya se viralizaron rápidamente por redes sociales. Chile –y Latinoamérica– no se guardó nada en el ‘Grand National Tour’.

Nuevamente, el público chileno hizo notar su pasión cantando con fuerza junto a Kendrick, siendo el ingrediente exacto para sacar todo el potencial a un himno como «Swimming Pools (Drank)». El fuerte eco que se formaba en todo el Monumental en cada «drank!» era prueba de ello. Acto seguido, la versión arreglada de «m.A.A.d. city» era justo la sorpresa que se necesitaba para armar el desorden en comunidad con «Alright», uno de los tracks con más relevancia cultural del artista, y que se sintió hasta la médula en cada salto, verso y gota de sudor. El relato permanecía claro y poderoso con «man at the garden», siendo uno de los momentos más intensos que daba cuenta a través de su palabra y caligrafía de los profundos problemas que se enfrenta la comunidad afroamericana, así como su propia valía.

Momentos para todos

El tercer acto, que daría inicio con «dodger blue», seguiría dejando una seguidilla de éxitos que mostrarían los distintos rostros del artista. Quizás este segmento fue el más gráfico en ese aspecto, con el groove de «peekaboo», las barras de «DNA» o la locura con sabor a trap de «Like That» (junto a Metro Boomin y Future) y «GOOD CREDIT» (junto a Playboi Carti), mostrando la versatilidad de Kendrick para desenvolverse en cualquier contexto, y de paso armando el desmadre entre las juventudes que asistieron.

Una de las sorpresas fue «LOVE.», una de las canciones más preciadas del artista de su repertorio más calmo, haciendo cantar a absolutamente a todo el estadio con los versos cándidos de Zacari, mientras su figura se movía libremente a través de la pasarela, viendo los rostros de sus fans conmocionados por dicho momento. Acto seguido, uno de sus tracks más crudos y emotivos fue «Count Me Out», desnudando su propia humanidad mientras se hacía uno junto a su grupo de bailarines que hacían un trabajo fenomenal al retratar en el cuerpo las emociones y sensaciones que emanaban de sus canciones. No sólo eso, sino que el track de ‘Mr. Morale & The Big Steppers’ (2022) transicionó a «Bitch, Don’t Kill My Vibe», dando paso a una respuesta totalmente comprometida y ruidosa.

«Este será el show más jodidamente ruidoso de la gira», dijo Kendrick Lamar previo a «Money Trees», una de sus canciones que tienen una posición especial en su catálogo, en la que se movía muchísimo más sonriente mientras observaba como el público chileno cantaba religiosamente tamaño track. El «Halle Berry or Hallellujah…» es algo que difícilmente puedan olvidar sus seguidores, quienes vieron el fin de dicho acto con «Poetic Justice».

 

El último capítulo de Kendrick Lamar en Chile

Con una visual humorística con SZA, y llena de significados, el rapero dio inicio al último acto de la velada con «luther», siendo una de las más coreadas de noche mientras la audiencia se dejaba abrazar por sutiles texturas del track. Un respiro con muchas emociones de por medio, que daría paso a la explosión absoluta que fue la segunda parte de «tv off», los fuegos artificiales rojizos fueron la señal para que toda la capital escuchara como decenas de miles de almas gritaban «Mustaaaaaaaaaaard!!!«.

«Psst… I see dead people«, al escuchar eso todo el Monumental se vino abajo con «Not Like Us», el popular track que selló el beef con Drake y que ahora suena con fuerza alrededor del globo. En esta oportunidad, Chile no fue la excepción, yendo verso a verso junto a Kendrick dando paso a todo tipo de momentos memorables, en especial aquella parte en que todo el estadio gritó «tryna strike a chord and it’s probably A minooooooooooor…».

Así, y cerrando su show con «gloria», Kendrick Lamar demostró con acciones porque es uno de los mejores raperos de todos los tiempos, siendo un líder absoluto en el presente y el futuro del género, entregando uno de los mejores shows del año totalmente formidable en muchos sentidos. La puesta en escena fue deslumbrante, hasta con autos y dados gigantes; bailarines con danzas llenas de significado y que sí interactuaban con el rapero como parte de la misma coreografía; un sonido de maravilla que llevaba a las canciones más allá; una performance versátil, siempre intensa y sin tomar pasos en falso, desplegando versos llenos de historia detrás; y, por supuesto, el recibimiento enérgico y jovial del público.

Ah, y Kendrick prometió volver. Una gran noticia por supuesto. El G.O.A.T.

 

Setlist de Kendrick Lamar en Chile:

  1. wacced out murals
  2. squabble up
  3. N95
  4. King Kunta
  5. ELEMENT.
  6. tv off (parte 1)
  7. euphoria
  8. hey now
  9. reincarnated
  10. HUMBLE.
  11. Backseat Freestyle
  12. family ties
  13. Swimming Pools (Drank)
  14. m.A.A.d city
  15. Alright
  16. man at the garden
  17. dodger blue
  18. peekaboo
  19. Like That
  20. DNA.
  21. GOOD CREDIT
  22. LOVE.
  23. Count Me Out / Bitch, Don’t Kill My Vibe
  24. Money Trees
  25. Poetic Justice
  26. luther
  27. tv off (parte 2)
  28. Not Like Us
  29. gloria

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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