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Entrevistas

Marilina Bertoldi: «Argentina está muy poco reaccionaria para lo que solía ser»

Por Juan Pablo Ossandón

Marilina Bertoldi es de unas de las artistas y voces más importantes que ha tenido Argentina durante los últimos años, un hecho que se basa en su ímpetu en trabajar las distintas posibilidades del rock a lo largo de su discografía, mientras su prosa no pierde el tiempo en exponer problemas del tejido social a través de su lupa y experiencia.

Recientemente, la artista publicó su nuevo álbumPARA QUIEN TRABAJAS, VOL. I, pieza de trabajo que la ve extendiendo los límites de su propio entendimiento del rock, desafiando la etiqueta al utilizar formas y recursos que –en el papel– vienen de otros sectores sonoros. Sin embargo, Bertoldi nunca dejó de repensar y dar un revés a su sentir sobre cómo concebir el rock, elucubrando en este disco algo a lo que ella llama «bedroom rock«.

En Expectador tuvimos la oportunidad de conversar con la artista en la previa a su show en solitario en Sala Metrónomo este 4 de octubre, el primer concierto propio que tiene en nuestro país, marcando su regreso tras su participación en Lollapalooza Chile 2023. Hablamos en detalle sobre los distintos alcances políticos, sociales y personales de este nuevo trabajo, el presente de Argentina, y un par de detalles de producción.


Hola Marilina, ¿cómo estás?

Muy bien, ¿y vos?

 

Bien también, gracias. Oye se te viene un show en solitario, tu primero en Chile, y a más de dos años de debutar acá en Lollapalooza, ¿cómo te sientes al respecto?

Bien, con muchas ganas. Se siente medio como la primera vez. El Lollapalooza fue hermoso, estuvo buenísimo, pero hay algo del show, un show mío, a la noche, no de día con el sol en la cara, que lo agradezco mucho, siento que es mi primera vez.

 

Yendo a lo que es tu álbum, ‘Para quien trabajas’, tú lo has descrito como bedroom rock, ¿a qué te refieres con eso?

Bueno, el bedroom rock en sí tiene una razón de ser por su origen, que es como, bueno, sí está compuesto efectivamente en una habitación, con vecinos, con gente alrededor, sin posibilidad de tocar una batería a todo volumen, enchufar un amplificador de guitarra, y después dejándolo así, ¿no? Yendo al estudio y dejándolo exactamente así, partiendo de baterías hechas y programadas con drum machines que tienen cierta intensidad y demás.

Eso genera que el rock tenga que volverse un poco más intenso en otros lugares, que no son necesariamente la violencia y la intensidad típica a la que estamos acostumbrados con el rock, sino que es más desde, yo lo digo como el «sassiness», como esta cosa medio como ¿qué decís, cómo lo decís? ¿Cuánta maldad le ponés a tu tono?

Y me gustó mucho empezar a investigar un poco más por ahí, porque siento que es más performático y me terminó dando más dinámica, haciendo exactamente lo contrario, sacándole la dinámica tuve más dinámica de otro lado.

 

Recientemente has dicho que este disco también fue influenciado por Men I Trust, un nombre conocido en el bedroom pop, entonces, ¿cómo dirías que la ternura y la sutileza del aspecto bedroom de este disco se relaciona con el rock?

Sí, sí, a mí le decía algo que me gusta mucho de lo logrado y buscado, digamos, con este concepto de bedroom rock, y lo que me gusta mucho de Men I Trust es que al bajar estas intensidades, justamente no generando estos lugares tan reverberados tampoco, estos tamaños grandes de salas, generas una intimidad mucho más íntima. Estás mucho más cerca, digo, hay algo del hablar y que ya eso sea fuerte, ¿no? Como este tono ya es intenso, fuerte, está muy cerca.

Y me parece que para muchos de los mensajes que se tocan en el disco, la cercanía, el estar al lado, de sentirte muy al lado de la otra persona y no estar al palo, ¿no? Creo que eso genera mucho más coherencia en el mensaje, mucha cercanía, lo vuelve mucho más humano, es más lógico para mí, para lo que se está diciendo. Tiene más sentido la producción, es como mucho más coherente.

Me cuesta tener mucha esperanza

Aquí hay una sensación de intimidad súper potente, pero tú has dicho también que no buscas explicar a la gente estas problemáticas, sino que esperas que se sientan. ¿A qué voy con esto? Unas de las temáticas consistentes de este álbum son las consecuencias del capitalismo tardío, ¿no? En el punto de que es tan enajenante hasta el punto de que la gente ya el mero dormir se percibe como algo no productivo. Entonces, en ese sentido, ¿cómo ves el sentido de la relación entre el individuo para la sociedad en este álbum?

Bueno, hay algo de lo que dijiste, igual que me resonó mucho, que es verdad y lo vengo repitiendo mucho, que es esto de no dar respuestas ni factos. Viste, esta época de factos, esta cosa de un poco pensarse en una masa que va a atacar al error del otro y que el otro es el equivocado. Me parecía muy atinado y yo también me siento muy del lado.

También no es tan buscado en sí, sino que es como retratar una realidad de un poco decir, este es mi sentir, yo me siento así y esto no es una verdad, es solo una realidad que estoy viviendo yo. ¿Quién más siente de esta manera? Creo que es algo que es una linda cosa que cualquier persona te puede dar en este momento tan de redes donde creo que las redes y ese anonimato, esa distancia con el otro creo que es lo que te termina generando un poco esta sensación de yo te voy a decir cómo son las cosas y de atacar a la otra persona, de decir las cosas más crueles y ocultarte atrás de una imagen que no es ni siquiera tu cara o un nombre que no es tuyo.

Me parecía lindo poder decir, yo soy vulnerable a esto, también soy frágil. Empezar a separarme un poco de una masa de gente que se encuentra de un lado o del otro, ¿no? Como esta persona que puede llegar a empatizar con alguien que quizás está del otro lado, desde el lado del miedo, el terror que está pasando, me da pánico todo esto, me da dudas, sí creo en esto, pero a la vez no entiendo si esto es lo que tiene que suceder ahora. Va por ahí ese tema del diálogo y las posturas del disco.

 

Encuentro súper interesante el hecho de que el disco empieza y finaliza con voces sampleadas de tus sobrinos, algo que yo percibo como una metáfora de inocencia y un nuevo futuro nuevo, por así decirlo. En ese sentido, y porque en este disco hay harta melancolía también, pero ¿cómo te relacionas con la esperanza?

Me cuesta, me cuesta tener mucha esperanza, es como lo que más me cuesta en el día a día. Me levanto desesperanzada.

En Argentina, al menos en el mundo también, empezar a ver ciertas cosas que creíamos imposibles, cosas que eran como más del mundo de la ficción, que lo permitíamos en una película y era una ridícula pregunta plantearlo, pero ahora están pasando.

Yo creo que la esperanza que tengo la tengo un poco guardada en mis sobrinos. Lo mismo que decís, es esto del futuro. Hay algo por lo que luchar. Hay gente que va a venir nueva y con un poco más de paciencia y de ganas y esperanza e inocencia a hacer algo con lo que le dejemos. Como que hay que ver qué va a pasar con todo esto.

Entonces, poner un poco esa esperanza y esas ganas y ese miedo de transformarlo en un mejor lugar para ellos del modo en el que cada uno crea posible que sea creo que es lo que más o menos y por eso los puse en el disco porque creo que es un bombardeo de cosas pero bueno, está contenido por el futuro.

 

Respecto a cómo ha avanzado la situación sociopolítica en Argentina y también en el mundo, uno llega a no creérselo. En cuanto a la canción «El Gordo», si no me equivoco ¿la escribiste por 2023?

Sí, fue una de las primeras que compuse, eso seguro.

Argentina está rara, está muy poco reaccionaria para lo que solía ser.

¿Tú dirías que esta canción tiene otro tenor al día de hoy? ¿Otro significado?

Sí, sí, sí, lo va teniendo porque es verdad que es loco cómo acá va cambiando todo día a día. Digamos que la primera mitad del mandato de Javier Milei fue completamente desesperanzador fue una mala, todos los días todos los días de despertar con un cachetazo era como no paraban de haber no solo malas noticias, sino que había como una sensación de que se nos reían como de disfrutar de hacerle daño al otro, ¿no?

Nunca había visto algo así. (Milei) era como un villano riéndose de las maldades que estaba haciendo, y ahora empezó a cambiar un poco la gente, empezó a despertar. Se está empezando a juntar, está saliendo de las redes sociales, está empezando a pisar la calle y decir, empecemos a hacer algo de lo que hay que hacer pero la cosa está rara. Argentina está rara, está muy poco reaccionaria para lo que solía ser y para las cosas a las que solía reaccionar.

Sí, cambió definitivamente. Todavía queda mucho más por reaccionar y por cambiar. Creo que «El Gordo» viene un poco a pedir eso y todavía no se ha cumplido.

 

Entonces, dirías que el título de este disco ‘Para quien Trabajas’, una pregunta slash afirmación, ¿es un llamado de atención frontal a la gente o una muestra de tu deseo interno de que pongan conecten con lo que está pasando a nivel interno?

Sí, en algún punto sí. Creo que en distintos ámbitos significa distintas cosas pero siempre te dicen mira para arriba, de verdad. Como por ejemplo creo que también tiene todo un sentido hasta para decir para quién trabaja el presidente de Argentina, en este momento no es para los argentinos ni para la Argentina. Todo lo contrario está vendiendo nuestro país, lo está regalando, no trabaja para nosotros.

Es una linda pregunta para hacerse o una afirmación porque siempre tiene una respuesta digamos, por eso está afirmada también. Es algo que hay que verlo, hay que mirarlo a los ojos y decir bueno, ¿por qué hago esto que estoy haciendo? ¿porque quiero? o porque de nuevo, ya vas desde la parte del capitalismo o porque entré en el ritmo estúpido de esta época y no puedo salir ok, bueno, ¿cuáles son las posibilidades? ¿qué puedo hacer al respecto? Es muy importante saber al menos para quién lo haces.

En este álbum hay referencias en términos de sonido a Charly García, Spinetta, entre otros. ¿Qué rol cumplen en torno al mensaje estas referencias? ¿Hay algo que tenga que ver con la memoria, como este arquetipo argentino?

Totalmente, así como las producciones tratan de asimilarse a cosas que te recuerden algo, que te hagan sentir algo una balada de repente, un violín, una tecla que tiene un sonido en particular, una voz que está cantada de cierta manera.

Yo creo que hay algo de la producción de traer un poco una época que ya vivió un poco esto de otra manera, que me parecía muy importante a modo, yo le llamo déjà vu porque lo juego como un déjà vu en el disco… todo el tiempo hay amagues, cosas que se parecen mucho a algo pero que no lo son, frases que se parecen mucho al nombre de un disco particular, pero no lo son.

Es como, esto se repite como decir un poco eso o traer un poco las sensaciones que vienen, como acopladas al ADN también, de una música de una época, que me parecía lindo jugar con eso a modo es un recurso que tengo a mano y que me parecía además algo muy argentino ¿no? como, es mi folclore este, lo voy a tomar.

 

Tengo una última pregunta, cambiando el tema un poco. Este álbum lo produciste tú misma –con contribuciones de Mariano Otero–, y dejaste de usar Pro Tools para usar Ableton Live. ¿Qué posibilidades creativas abrió eso?

Un montón, un montón. Sí, el cambio cuando pasé de Pro Tools a Ableton… siento que empecé a componer mucho más en Ableton, como que me me chupó más hacia ese… que es como más súper creativo, está muy a disposición del artista, de la reacción inmediata. Y ni hablar de que también me fue metiendo mucho más en lo que es MIDI, que labura mucho mejor con MIDI, es un trabajo mucho más práctico, más de nuevo, creativo, a disposición del creativo y no del ingeniero.

Pro Tools es mucho más mucho más ingeniera y tiene su utilización digo,» voy después a grabar el disco al estudio y lo paso todo a Pro Tools», obviamente y tiene todo un sentido y una sonoridad superior para discos pero sí, el Ableton además nunca termino de aprenderlo completamente. Hay un millón de herramientas y de plugins propios del programa que no se pueden creer, son espectaculares.

 

Bueno Marilina, muchas gracias por tu tiempo. Te deseo éxito en este show que se te viene acá

Muchas gracias, un gustazo igualmente. Gracias Juan Pablo.

 

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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