Una Batalla Tras Otra ya se encuentra en cines a través del mundo, y Paul Thomas Anderson lo celebra a su manera: con funciones en 70mm y una programación especial en TCM. Para estas proyecciones, el director de la película eligió cinco filmes que iluminan, sin nombrarlo, el espíritu de su nuevo trabajo. Aunque no las citó directamente como influencias, su sombra en el nuevo estreno es clara, y funcionan como una guía ideal para entender las referencias y matices de la que promete ser una de las películas del año.
Te dejamos la lista completa, y dónde ver cada película, aquí:
Running on Empty (1988)

Una de las obras maestras de Lumet eclipsadas por la absurda calidad de su debut en cine, Running On Empty, similar a la retórica de la segunda mitad de la filmografía de Paul Thomas Anderson, es una historia terriblemente compleja y grave, pero escrita y filmada desde la humanidad de los personajes. Y sí, también adopta un par de ejes estilísticos cinematográficos que no necesariamente son marca registrada de Lumet, pero de los que se hace cargo y con una distancia que solo puede mejorarlos.
Versa sobre los problemas de una familia que debe vivir en el anonimato, pues tanto la figura paterna como materna deben ocultar su verdadera identidad: alguna vez fueron revolucionarios. Hoy deben hacerse cargo de una familia que, como cualquier otra que se intenta abrirse camino en el corazón de Estados Unidos, pretende encontrar el espacio para una vida normal en algún lado.
The French Connection (1971)

The French Connection es una pieza fundamental para entender toda una serie de cosas respecto al cine norteamericano de los setenta. Hay particularidades de la escuela documental de Friedkin que no necesariamente son reflejo de una tendencia generalizada, pero sí es una película particularmente adulta sobre un tema importante y filmada como solo se podía filmar en esa época bajo esos esquemas económicos. Sin embargo, de nuevo, no todos tenían las facultades de cine que tenía el recientemente fallecido Friedkin. Él si, y fuera del esquema más ligado al entretenimiento que ya se abordará, probablemente lo único que rescate el espíritu de The French Connection a la pata sea la serie The Wire.
Hay quienes, como con Bullit, reducen The French Connection a sus respectivas secuencias de persecución, que efectivamente son de las más definitorias de la historia del cine. Pero al igual que One Battle After Another, The French Connection es la historia de una persecución visceral y de motivaciones humanas que trascienden lo estrictamente práctico (como puede ser corretearse en auto). De lo mejor de Friedkin.
The Searchers (1956)

Quizá la película más definitoria de la escuela de cine inmediato estadounidense. Hay un montón de películas posteriores a The Searchers que, de una u otra forma, prácticamente son The Searchers, pues la trama es la misma, aunque nunca con las facultades cinematográficas de John Ford.
Curiosamente, aunque hoy The Searchers sea una película absolutamente fundamental y obligatoria, no necesariamente siempre fue reconocida siquiera dentro del canon individual de Ford. No siempre tuvo el mismo reconocimiento que otras de sus obras, pero todas las películas calcadas de The Searchers, cuya trama versa sobre un hombre cuya hija es secuestrada por un grupo de comanches, hablan por sí solas, si, pero también en nombre de la historia del cine.
The Battle of Algiers (1966)

En cruce estilístico formal francamente maestro entre el semi documental y esa ficción tan descarnada que llega a funcionar como recreación antes que adaptación del relato histórico, The Battle of Algiers se postula rápida y sencillamente como una de las películas más importantes para la historia del cine más combativo. Como se sugiere en el título, aborda la revolución de Argelia en su plenitud a partir de distintos capítulos de lo más creativos e ingeniosos que se van extendiendo entre 1952 y 1962.
Midnight Run (1988)

Midnight Run se presenta como una clásica historia de gente común -o relativamente común- que por una serie de malentendidos termina viéndose rodeado de una situación de lo más especial y peligrosa. Es el caso de los protagonistas de esta película, pero como pasa con las grande expresiones audiovisuales, hay un factor de factura en cine con el que la dirección de Brest logra dar y eleva esta historia a un nivel inédito, incluso compartiendo mundo con producciones de gente como los Coen.
El filme puede versar sobre temas que ponen a los personajes en un real y efectivo apuro, pero es el control de tono de Brest el que logra dar con una fórmula de comedia liviana e historia de aprendizaje que es donde realmente está el corazón de esta road story. Obra maestra.
Revisa el tráiler de Una Batalla Tras Otra, dirigida por Paul Thomas Anderson, aquí:
