Escrito por Felipe León
A pocos días de las cuatro presentaciones que dará Silvio Rodríguez en Movistar Arena, se hace inevitable no indagar en los grandes logros discográficos de su carrera. Dentro de su valiosa trayectoria se encuentran obras como ‘Al final de este viaje‘ (1978), un segundo larga duración que sigue vigente hasta hoy, debido al alcance directo y poético de su canto eterno.
Tras un periodo de activa militancia, el cantautor cubano se adentró en los estudios Sonoland de Madrid, España, con el fin de registrar el sucesor de ‘Días y flores‘ (1975). Solo guitarra y voz serían la tónica de esta obra evocadora, capaz de poner los pelos de punta con su asombrosa llegada lírica, repleta de metáforas sobre temas políticos y la vida misma. Pasión y conciencia a merced de su incesante inspiración.
Mucho más mínimo y acotado, el gran atractivo de ‘Al final de este viaje‘ se halla en su emocionalidad, apostada entre la belleza y el dolor. Composiciones nacidas entre 1968 y 1970, grabadas casi 10 años después, que se posan con atemporal fulgor desde la nueva trova cubana, inculcando su aparente sencillez pero compleja disposición en una experiencia trascendental, a favor de los pueblo heridos. Un jardín para los pantanos.
Silvio Rodríguez supo equilibrar el costado más político, próximo al socialismo, con pensamientos introspectivos. Testimonio personal que se convirtió en un canto para la gente, a través de canciones como «Óleo de mujer con sombrero», «Resumen de Noticias», «La familia, la propiedad privada y el amor», «Debo partirme en dos», «Canción del elegido», «Ojalá» o «Al final de este viaje en la vida».
Silvio Rodríguez se presentará el 29 de septiembre, 1, 5 y 6 de octubre en Movistar Arena. Entradas agotadas.
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