Escrito por Felipe León
El legado de Roberto Parra es sumamente importante, tanto como folclorista con el desarrollo de la denominada «cueca chora», al igual que en la poesía y el teatro, siendo ‘La Negra Ester‘ su principal obra. Sobre tal hazaña popular lanzó uno de sus más recordados discos, ‘Los tiempos de la Negra Ester‘ (1990), retratando con sus melodías parte del Chile que se fue.
Desde comienzos de los 70’s comenzó a escribir sus ‘Décimas de la Negra Ester‘,publicadas oficialmente en 1980. Una construcción de sus memorias porteñas, así como la vida bohemia en la primera mitad del Siglo XX, crecida al margen de lo oficial, entre prostíbulos y burdeles, la denominada cultura «huachaca». Su posterior exitoso paso al teatro junto a Andrés Pérez, reanimaría sus intenciones de registrar la vida popular menos blanqueada, esta vez desde lo musical.
En ‘Los tiempos de la Negra Ester‘, Roberto Parra hace un llamado a no olvidar, desde una melódica interacción con el pasado, a través de una guitarra tan alegre como compleja. Rescate de corrientes sonoras ligadas al foxtrot, o los boleros, que su propio hermano Nicanor denominó como «jazz huachaca». Una serie de tonadas puestas a merced de la gente, desveladas en su tiempo como piezas arqueológicas de un relato que se quiso enterrar.
Pero la notoriedad de su guitarra floreció nuevamente la importancia del artista, de un cancionero que fiel refleja la vida en estos lugares. Temas convertidos en acústicas postales como «La Negra Ester», «Bailando en Conchali«, «Santiago Blues», «Seleccion de Valses», «En Mejillones (Yo Tuve un Amor)», «Boliche sin nombre» o «Desde el alma».
