Escrito por Steven Ojeda
Fotos por Nicolás Molina
Con vientos de hasta 60 km por hora, el público de Frutillar con café en mano y a teatro lleno esperaba una noche de un solemne jazz. Snarky Puppy, después de haber tocado en el Tiny Fest el pasado 7 de septiembre en Santiago, se presentó en la ciudad más sureña donde han tocado.
Con Sistemas Inestables abriendo el hermoso Teatro del Lago para la banda originaria de Texas, fue una noche donde los sonidos reiterados, oído fino e improvisación minuciosa, fueron las responsables de que el frío se suavizara entre la gente.

Sistemas Inestables: Pandemonio Orquestado
Como siempre en los eventos que se realizan en el Teatro del Lago, invitan a músicos de la ciudad a telonear, y en esta ocasión le dieron al cayo. Formado por Javier Hechenleitner, Santiago Corvalán y Jose Tomas Molina, el trío instrumental agudizó el odio de la gente para desviar la atención del frío de manera puntual. Haciendo alusión a su nombre tal vez, la formación dejaba a Javier como baterista, de manera horizontal y no de frente hacia el público con un sintetizador a su izquierda, a José Tomás de espalda al público con su conjunto de teclados y de vez en cuando tomaba las riendas de la batería, y a Santiago un poco como frontman mirando al público en el bajo. Es la primera vez que veo algo así y lo encontré genial, ideal para su nombre, perfecto para su estilo.

Sus sonidos se iban más a los sintetizadores, efectos análogos, sin dejar el swing que caracteriza al jazz, pero con notas marcadas en el rock. La batería era la protagonista. Javier la montaba en la escucha, pero de un momento a otro estaba dedicado con un sintetizador, pero la batería seguía sonando, ¡¿qué pasaba?!, José Tomás la mantenía de frente de la batería a su costado derecho, mientras el bajo se entrelazaba entre los sintetizadores creando la persistencia de “la zona”, fácil sería hacer un loop y que se opere automático, difícil mantener la conmoción y no salirse de los estrobos de la genialidad creada.
Setlist Sistemas Inestables:
- Motus
- Descenso
- Retorno de Saturno

Snarky Puppy: Asimilación de una repetición deliberada
Con el público aplaudiendo impaciente, Snarky Puppy salió de inmediato no a enfrentarse, sino a ofrecer un bello setlist para esta especial ocasión, donde a diferencia del Tiny Fest en Santiago, “Waves Upon Waves” se desplegó con suavidad a través de los bronces para que serenara la publico y disfrute a cada músico con dedicación. Una canción donde cada instrumento llega a su tiempo, se disperse, atienda a su gente, e invite a que siga escuchando porque viene el colega a ofrecerle lo mismo: profesionalismo y devoción. Y en otros momentos, la devoción se demostraba con “Chimera”, tocando el clarinete bajo de rodillas ante el público.
Teniendo más de 20 años como agrupación, la música es abordable. Tienen sutileza para no sonar de manera convencional, pero sí ligereza para liberarse un poco de manera individual yendo a lo vanguardista. Eso es lo que caracteriza a Snarky. En “Bet” por ejemplo, de forma individual, Jamison Ross, baterista, puede verse que se estremece con la cantidad de equipos que tiene para golpear y solapar y tiene la energía para romper con cada una de ellas, pero hace equipo de manera continua con Michael League, con un bajo con más sencillez y templanza.

Como persona individual, me costó asimilar la forma que tenían para tocar. Se iban los bronces, volvían después en la misma canción, para luego irse el Zach Brock, el violinista, el que estaba liderando la presente canción, y tomaba las riendas unas congas. El jazz estaba en la música y en el hacer. En ocasiones alguien paraba de tocar, tomar agua, apoyarse en algo y disfrutar a su colega realizar un solo o ver como llegaba a estar en “la zona” o “flow”, absorto en la interpretación y estar ahí hasta que su cuerpo diga basta, o hasta que sus colegas lo apoyaran para ver hasta qué punto podría llegar. Cada canción se alargaba, cambiaba, era única para la ocasión.
Michael League, se toma el tiempo para hablar en español para agradecer a Sistemas Inestables, agradecer al público y menciona que esto para ellos es estar en vacaciones, y que para la próxima vez estarán probablemente con pingüinos, aludiendo que es la ciudad más sureña en la que han tocado en la vida. Para luego presentar a “Bad Kids” al público.

Si bien la audiencia estuvo atenta, los ojos cerrados eran inevitables. Hay algo en las repeticiones, en la síncopa, en el quiebre de un sonido para la llegada de algo nuevo inventado en el momento que hace que involuntariamente, se mueva algo en el cuerpo. Pies manteniendo los compases, cabezas agitando, pupilas dilatándose, oponiéndose a lo accidental, yendo a una repetición meditada. No hay que pensar que solo son repeticiones de un sonido, son repeticiones de un trabajo pulcro voluntario, donde la reiteración consiste en irse fuera de la norma continuamente, donde la asimilación de una repetición deliberada, pasa a ser la mayor afición del público, un amor a la música desde su génesis, y eso de parte de Snarky Puppy, lo realizó de forma cooperativa y generosa.
Setlist Snarky Puppy:
- Waves Upon Waves
- Chimera
- Semente
- Bet
- Only Here and Nowhere Else
- Bad Kids
- Belmont
- RL´s
- Shofukan
- Lingus

