Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por María José Muñoz
El debut como solista de HYDE en Chile venía siendo una deuda de muchos años, después de todo su carrera en solo ya lleva más de dos décadas. Claro, vino con VAMPS en tres ocasiones, pero la riqueza y abundancia en la discografía completa de la estrella de rock nipona es gigantesca, y finalmente el artista pudo concretar un nuevo encuentro con el público chileno el pasado viernes 5 de agosto en el Teatro Caupolicán –en una fecha absolutamente agotada–.
Welcome to ‘HYDE [INSIDE]’!!!
Destroy! Rebuild!
Si tomamos la premisa literaria de que «Hyde» es la bestia interior de «Jekyll», entonces es posible entender a la perfección lo que este concierto y gira de HYDE propone. Alguien a quien no le pesa su propia y relevante historia pasada, y que mira a su presente y futuro constantemente, y que, de cierta forma, deja salir su lado más feroz a la medida que pasan los años –de ahí que, probablemente, ‘HYDE [INSIDE]’ (2024) sea su álbum más pesado a la fecha–. Eso pasa en su música, y eso pasó en su show en Chile, conjurando el rostro más salvaje del público chileno.
El concierto dio inicio a las 20:18 con la agresiva «LET IT OUT», dejando claro de inmediato la nota que tendría todo el espectáculo. Un montón de melodrama, un fuerte color rojizo bañando todo el escenario, y un sonido atronador fue lo que se dejó de ver mientras cada asistente apretaba el acelerador entre saltos y gritos. HYDE, en una gran y alta tarima y enmascarado a-la-Phantom-of-the-Opera, se convertía en el host de una velada que estuvo llena de momentos, los cuales no tardaron en llegar con el primer y agresivo moshpit de la noche en el segmento final de la canción.

«Destruye, reconstruye, ahora» dice la siguiente canción, «AFTER LIGHT», con el público ya en el bolsillo mientras el nipón se paseaba por el escenario, acercándose a sus seguidores. Un mensaje de resiliencia que no reniega de la propia oscuridad que yace en su ejecución, llamando al público a abocarse a la locura del momento, y expresarse de forma eufórica de la forma que sea. Y créanme cuando les digo que definitivamente lo hicieron, porque los saltos, gritos, coros y moshpits no acabaron nunca, especialmente cuando HYDE se sacó su máscara al final de la tercera canción «DEFEAT».
«DEVIL SIDE» de VAMPS develó el hambre del público, presente en la fuerte conexión a cada instante, estímulos y emociones que emanaban, así fuese con estridentes palmas al unísono, las fuertes voces armonizando en su estribillo, o los vertiginosos moshs alentados por todo tipo de demografías. Tras «TAKING THEM DOWN», HYDE da paso a la sintética y electrónica «ON MY OWN» mientras flameaba una bandera, siendo la antesala de una seguidilla de grandes momentos como la solemne intensidad de «Tokoshie» –tema que hizo junto a MY FIRST STORY–, la demencia frenética de «6or9» con un moshpit que nunca dejó de girar, y el increíble cover que rindió de «Faint» de Linkin Park.

Siendo una de las más pesadas y veloces de la noche, «SOCIAL VIRUS» activó el turbo a un concierto que demandaba altísimos niveles de energía para su correcto goce, algo a lo que la audiencia correspondía de forma recíproca. La sonrisa de HYDE al ver la magnitud del circle pit lo decía todo. Ya llegarían un momento para respirar un poco con «LAST SONG», mostrando la sólida versatilidad del japonés, emocionando hasta las lágrimas al son de su voz, mientras el rojo confeti adornaba la postal.
Tras el encore, la banda que acompañaba al músico dio una gran muestra no sólo de su talento, sino también de su carisma. Con el baterista haciendo gritar al público a su antojo –con y sin batería–, el guitarrista interpretando un solo con el himno nacional chileno, y el bajista que dio el puntapié para una caótica, aún más oscura y pesada muestra de «Raining Blood» de Slayer. Muchas sorpresas de corrido, pero aún faltaba una aún más grande, con HYDE apareciendo en la Platea para cantar «PANDORA», bien cerca de sus fanáticos mientras les tiraba chorros de agua con una pistola.

Acto seguido, llegaría uno de los momentos más celebrados de la noche: «HONEY» de L’arc~en~Ciel hizo cantar con una pasión inconfundible al público que conectó de inmediato con los recuerdos más entrañables de su juventud sonorizos por esta gran banda. Una versión mucho más rockera, regrabada por el músico en 2019, convocando la locura de su público agradecido por el regalo, manifestándose en una cancha agitada, un pit corriendo, y cantos verso a verso de tamaño hit. Tal fue la euforia que la audiencia quedó pidiendo, masiva y notoriamente, «Blurry Eyes», algo a lo que el artista simplemente se rió y prosiguió con su más reciente hit, «MUGEN», haciéndose cargo también de los versos de Hiroki de MY FIRST STORY. Un lindo contraste entre el pasado y el presente del japonés.
Cabe destacar la importancia que le dio HYDE a la interacción con su público, abrazando la bandera chilena, acercándose a sus seguidores abarrotados en distintos lados de la barricada, tomándose su tiempo de contemplar rostros y sonrisas, mientras gritaba con júbilo y varias veces «Viva Chile» (dando paso a una humorada, en tanto pronunció un clásico garabato local como «conkekumare»). Incluso bailaba ante otros cánticos y se mostró super receptivo al respecto, aprovechando de relatar que fue a la Viña de Casillero del Diablo y a un Sky Resort –en La Parva–. «Fue jodidamente genial», dijo.

Así, y tras la absolutamente celebrada «GLAMOROUS SKY», HYDE dio fin a su show con el incendiario éxito de VAMPS, «SEX BLOOD ROCK N’ ROLL», subiendo los decibeles al máximo y desordenando todo a su paso con un público totalmente extasiado por todo lo vivieron en el show. Todo el mundo sonriente, gritando el nombre de la canción al unísono, saltando como si no hubiese un mañana, con un moshpit que no bajó la intensidad hasta el último momento. Una forma perfecta de cerrar un concierto increíble que quedará como uno de los mejores del año.
Setlist de HYDE en Chile:
- LET IT OUT
- AFTER LIGHT
- DEFEAT
- DEVIL SIDE (de VAMPS)
- TAKING THEM DOWN
- ON MY OWN
- Tokoshie
- 6or9
- Faint (Cover de Linkin Park)
- MAD QUALIA
- SOCIAL VIRUS
- MIDNIGHT CELEBRATION II
- LAST SONG
- PANDORA
- HONEY (de L’Arc-en-Ciel)
- MUGEN
- GLAMOROUS SKY (Cover de NANA starring MIKA NAKASHIMA)
- SEX BLOOD ROCK N’ ROLL (de VAMPS)

