Escrito por Juan Pablo Ossandón
Foto por Jimmy Fontaine
El nuevo disco de Deftones, ‘private music’, finalmente llegó, y podemos decir con toda seguridad que el grupo de Chino Moreno alcanza un nuevo peak en su carrera (sí, otro), con el mejor trabajo que han publicado desde ‘Koi No Yokan’ (2012). Que eso quede claro.
El décimo álbum de los de Sacramento, es el que más tiempo tomó en concretarse en comparación al resto de su catálogo. Hasta el mismo vocalista pareciera estar consciente de ello, tal y como ruge en “my mind is a mountain“:
“We’ve been waiting here patiently
Locked in this state, clocking our time”.
Pero Deftones no se toma su arte a la ligera, y se aseguraron de que valiera la pena la espera.
¿Qué nos trae Deftones en ‘private music?
Algo sabíamos. El mismo Stephen Carpenter adelantó en su momento que el próximo disco de la banda sería una continuación de los sonidos de ‘Koi No Yokan’ (2012) y ‘Ohms’ (2020), y así fue ciertamente, aunque desarrollado de una forma absolutamente inspirada.
Colaborando nuevamente con el productor Nick Raskulinecz –quien trabajó también en ‘Diamond Eyes’ y ‘Koi No Yokan’–, el grupo entrega un metal alternativo vertiginoso y sumamente texturizado, con una amplia influencia del shoegaze y el post-hardcore. La construcción de atmósferas está pulida al 100%, manteniendo un equilibrio entre lo pesado y lo etéreo.
En ‘private music’ existe un balance constante danzando entre lo caótico y lo calmo; lo pesado y lo etéreo; la claustrofobia y la apertura; el espacio y la tierra; el hombre y dios; y el dolor y la dulzura.
Quizás allí está la tesis de lo que este disco propone: un vistazo sin tapujos a nuestro espacio y tiempo, y cómo lo habitamos como individuos para la sociedad, para el otro, y para nosotros mismos. Un diálogo constante que muestra complejidad y sencillez en su entrega, y que invita a enlazarnos con esas discusiones trascendentales que puedan pasar por nuestra mente.
Y si es que por alguna extraña razón no te agarra el mensaje, la música definitivamente lo hará, y es que hay todo tipo de momentos, como los momentos cuasi-nu metal de temas como “~metal dream” y “cut hands”, la romántica candidez de “i think about you all the time”, o el paso atronador de “milk of the madonna” y “my mind is a mountain” –que en el universo del disco demuestran su calidad de sencillos–.
Aunque, por supuesto, aparecen otros con el mismo potencial, como la totalmente deslumbrante “infinite source”, la cual ya se está perfilando como fan-favorite por su carácter sobrecogedor con las voces más angelicales de Chino Moreno.

‘private music’ exterioriza el caos humano a través de canciones que pueden sonar tanto salvajes como delicadas, dando lugar a un trabajo sumamente ambicioso, con un sonido precioso a nivel de producción, que supera expectativas y suma otro gran hito dentro de la discografía de Deftones. Una de las bandas más grandes e importantes de nuestra generación, con uno de los discos más destacados del año, sin espacio a dudas.
