Escrito por Felipe León
El éxito que significó el álbum debut, ‘Diamond Life‘ (1984), además de una significativa presentación en Live Aid, permitieron redoblar en tiempo récord la popularidad de Sade. Su segundo disco, ‘Promise‘ (1985), vino a reforzar la idea de que había algo grande sucediendo, transformándose en una obra maestra crucial para el desarrollo del sophisti-pop.
La alianza composicional junto al guitarrista y saxofonista, Stuart Matthewman, además del involucramiento de ambos en la co-producción, refinó el sonido del disco de manera sustancial. Existe una mayor sofisticación en cuanto a las atmosferas e instrumentales, en medio de las apasionadas y sensuales líneas vocales influenciadas por el soul que la vocalista despliega, bajo una dramatismo calmo y melancólico que engrandece lo mostrado con anterioridad.
Si la carrera de Sade es de las más aclamadas es precisamente por discos como éste, haciéndolo saber con temas como «War of the Hearts«, «Tar Baby», «Never as Good as the First Time», «Is It a Crime» y la popular «The Sweetest Taboo». Composiciones sobresalientes que dejaron su huella en el imaginario de dicha época.
Sus 9 canciones albergan un enriquecedor sentido de trascendencia, incluso los dos bonus que se suelen encontrar en las versiones de ‘Promise‘ que están en plataformas de streaming, como lo son «You’re Not The Man» y «Punch Drunk».
