Escrito por Vicente Fuentes Ferrada
Fotos por Sofía Sanzana Vallejos
Luego de más de tres años, las 11 voces que conforman a La Brígida Orquesta se hacen presentes en el teatro más grande de Chile. La agrupación liderada por Matiah Chinaski en la voz y Gabo Paillao en el teclado llenó el Teatro Biobío este jueves 14 de agosto en pos de su gira “Live en tu Ciudad”.
“Somos siete vientos, una base y un rapero”, así se define esta agrupación nacida hace más de ocho años que mezcla el jazz y el rap, creando un proyecto poco común y, por eso mismo, sumamente interesante. Las letras crudas y directas de Chinaski le dan el toque de hip hop para consolidar este curioso experimento musical que ha llegado a pisar escenarios de esta magnitud. Cuentan con una propuesta que combina bajo, batería, teclado, trompetas, trombones y saxofones, entre otros instrumentos de viento.
Con una cantidad de músicos que alcanza para hacer un equipo de fútbol, esta peculiar banda hizo estremecer a todos los presentes con sus potentes vibraciones el pasado jueves a la orilla del Río Biobío.

Canciones Sepia
La banda parte presentando su último EP, “Canciones Sepia” de 2024, que cuenta con cuatro canciones, el cual abre con una colaboración con Anita Tijoux en “Acaecer”. Un público ligeramente atrasado a la función, conformado tanto por millennials como generación Z, se integra al ritmo de las rápidas líricas del oriundo de Conchalí.
Los siete vientos a la izquierda, Gabo con sus pianos a la derecha y Matiah al centro, apoyado por la batería y el bajo detrás. Esta es la formación en que “La Brígida” se presenta al público, dejando ver claramente cada engranaje de sus canciones.
La cercanía entre los miembros es notoria. Varios de sus integrantes son oriundos de la ya mencionada comuna de Conchalí, en la Región Metropolitana, y provenientes de la Conchalí Big Band, orquesta de niños y jóvenes que les permite nutrir su talento musical a muy temprana edad. Esto demuestra el amor que sienten por su ciudad natal, teniéndola siempre presente al recorrer su país y dejando su nombre en alto.
Música Para la Inmensa Minoría
Sin duda, su proyecto más sonado en esta ocasión fue su segundo disco “Música para la Inmensa Minoría”, lanzado en 2023. “Qué tan arriba”, “El olvido” y “Tue – Tue” fueron algunas de las canciones que más movieron a los penquistas ahí presentes junto con “Mejor, Mucho mejor” y “El Espejo”.
Para los seguidores de la carrera solista del multifacético Matiah Chinaski, la banda le agregó su toque de jazz a sus canciones como “A Buen Encendedor” y “Yo Traje Rap Waxo”. Esta última contando con la participación de Neil Brown, “mi amigo de chico” como lo llama Matiah. Durante la mayoría del concierto, la principal voz del show se mantiene estático en su posición, pero es la llegada de su compañero lo que lo hace tomar el micrófono en mano para dejar salir la esencia rapera que lleva en las venas y pasearse por todas las tablas del escenario.

Más de lo nuevo, poco de lo viejo
Para sus fans más antiguos, puede ser que uno que otro haya extrañado las canciones de sus primeros proyectos (su servidor incluido). De “Antípoda” no oímos nada, y de su primer disco, “Corte Elegante”, fueron tan solo tres las que tocaron: “Balada de un Caminante”, “Elba Surita” y “No Hay Apuro”, siendo esta última la que indiscutiblemente prendió más al público en toda la jornada.
De las mayores sorpresas fue un cover de “Yendo de la cama al living” de Charly García, donde más brilló la voz de su tecladista. Entre medio de los versos logra calzar un extracto de “No Necesitamos Banderas” de Los Prisioneros, un mash up impredecible y sorprendentemente atrayente. Es durante esta canción que Gabo Paillao deja lucir su registro vocal al máximo, como si de repente se sintiera liberado en el escenario. “Un gustito que nos dimos”, como él lo define.
Somos 11 voces y 22 manos
La Brígida Orquesta tomó al público por sorpresa cuando apareció. Es muy poco común encontrarse con una agrupación musical que se conforme por tantas personas, mucho menos que este sea una fusión de jazz y hip hop. Probablemente sea su rareza la que atrae a tanta gente, pues es sorprendente y hasta enorgullecedor que un proyecto de este estilo logre llenar el teatro más grande del país. Hoy, ocho años después de su formación, siguen fieles a sus principios, tal y como dicen en la primera canción de su primer disco del mismo nombre “Corte Elegante”: “No traemos lo que buscas porque no nos interesa […] No pensamos en lo que pegue sino que en un orgasmo constante”.

