Escrito por Teresa Leiva
Fotos por Bárbara Hernández
A estas alturas, una nueva visita de los Bandalos Chinos en Chile se siente como un reencuentro con unos amigos íntimos, quienes buscan celebrar con el público chileno cada hito en sus carreras, como lo es en este caso su nuevo disco, ‘Vándalos’.

Como una señal, los Bandalos aparecieron de a uno en el escenario un poco pasado las nueve. Goyo con trago en mano y Salvador fumando. Con la otra mano, el pandero y las teclas. Los demás entraron igual de cancheros, entre ellos, su productor del último álbum, Fermín Ugarte. Empezaron con la misma energía que sostuvieron todo el resto del show.
“Una señal” fue su primera canción y le siguieron “El ritmo” y “Comando juntar”. Hicieron bailar a su público desde el inicio, no solo con las nuevas canciones de “Vándalos” (bien escrito, al fin), sino también con hits como “Mi fiesta”y “Vámonos de viaje”.

El fuerte de la banda es la puesta en vivo. Bailar y pasarlo bien no fue un problema para las personas que, como yo, no conectaron tanto con el último álbum. Quizás es la química que tienen como banda o el hecho de que su disfrute es visualmente evidente, pero algo pasa con sus canciones en los conciertos. No solo Goyo despliega su faceta más performática y dramática en el escenario. También Iñaki, el guitarrista, baila para las cámaras cada vez que lo enfocan. Con atuendos coloridos y setenteros, cada uno se sintió aludido ante el grito clásico del público local: “Mijito rico”.
A Goyo se le caía el micrófono. Tenía a los acomodadores locos. No es una sorpresa que este showman enrede los cables con su desplante escénico, pero nada lo detuvo de darlo todo. Con Iñaki jugaron a la pelota con las maracas e hicieron como que tocaban el saxo. Quizás eso les falta a la propuesta de los Bandalos. Tienen muchas canciones sonorizadas con bronces, por lo que podría ser un aporte traer algunos para la próxima vez.

En “Dije tu nombre” Goyo se emocionó visiblemente. Grabó con su celular. Me gustaría ver esa grabación, creo que no se vio nada. Cada cierto tiempo, entre canciones, regalaba corazones coreanos al público. En una de las últimas, se subió a la reja y casi fue arrastrado y perdido en las masas. Agradeció: “Cada vez que cruzamos la cordillera somos más”. Le pidió al público que sacaran sus linternas en “Demasiado”, y después de un interludio de dos minutos siguió con “Revelación” uno y dos.
Para anticipar el adiós, el vocalista dijo: “Se acerca la hora de volver a sus departamentos” y todos supieron la canción que venía. “Te amo” fue la verdadera última. Una canción que, en mi opinión, representa el concepto común que unifica su proyecto: El amor en todas sus formas.

Los Bandalos Chinos se despidieron con una reverencia al público de Chile y agradecieron a todo su equipo de la gira junto con los trabajadores del teatro. También, Goyo le pidió al público que se aplaudiera a sí mismo, por permitir generar el ambiente de encuentro que se formó.
