Escrito por Felipe León
Para el año 2005 Common ya era una institución en el mundo del hip hop. A pesar de esto, el mal desempeño comercial y divisivo en la crítica de su álbum ‘Electric Circus‘ (2002) lo llevaron a tomar cartas en el asunto, acuñando lo mejor que venía haciendo en trabajos como el aclamado ‘Like Water For Chocolate‘ (2000), al mismo tiempo brindándole aire fresco a su propuesta. Así, un 24 de mayo era lanzado ‘Be‘.
Desde el nombre del larga duración hasta la música misma, el sexto disco de estudio fue toda una declaración de principios para el rapero. Aceptar quien eres y atreverse a ser la mejor versión de uno mismo, la más genuina y elemental chispa de integridad, posicionándose como una bocanada de aire fresco en una época donde el club rap y el crunk gobernaban las listas.
Un edificador aire fresco
La alianza de Common con viejos colaboradores como J Dilla o Bilal se mantendría, aunque la sola inclusión de nombres como John Legend y el propio Kanye West ayudarían a cambiar el rumbo. Este último oficiaría como productor de todo el registro, además de involucrar voces y teclados, impregnando en el resultado final parte de lo que venía haciendo en aquel entonces con obras como ‘Late Registration‘.
De todos modos, la fascinación del MC por la herencia de la música afroamericana persiste en la obra, dándole un acercamiento lustroso mucho menos denso que en sus años previos. El llamado consciente conecta con lo espiritual e introspectivo, otorgando un tono optimista dentro de las temáticas que aborda, llamadas a combatir la desigualdad social u opresión racial, sostenida en la historia de USA contra la comunidad afrodescendiente.
Un halo de esperanza que recorre cada momento de ‘Be‘, transformando la escucha en una edificadora experiencia dispuesta a retratar la destreza lírica de Common, aparte de la destacada elaboración sonora que siempre hay detrás. Compañía para su estruendosa forma de rapear, que transmite calma y alborota con sus revelaciones bombeadas como sangre al corazón de sus versos.
Crear música para preservar
A diferencia de la media en la duración de sus álbumes, superando la hora muchas veces, este lanzamiento construye sus canciones en 42 minutos y medio. 11 piezas repartidas de forma cohesiva en el disco, construidas con ritmos punzantes, un lenguaje poético y rebelde, además de samples ligados al universo del jazz como del soul.
Desde su concepción existe la necesidad de crear música para preservar, lo que inmediatamente se manifiesta en la esencia de ‘Be‘. Suena muy de la época con esos guiños a la producción tipo chipmunk soul empleada en monumentos del hip hop conciencia como «Faithful» y «Testify», ambos sencillos que al igual que la tremenda «GO!» con John Mayer, ejemplificaron el carácter más accesible de su propuesta, sin perder lo reflexivo o combativo.
Por otro lado, la profundidad de Common se alza en cortes como «Love is…», «Real People», o la finalísima «It’s Your World (Part 1 & 2)«. Sumado a dinámicas colaborativas dignas de rescatar en el viaje, como es el caso de «The Corner» que cuenta con la participación de Umar Bin Hassan, parte del colectivo activista musical The Last Poets, o bien, las participaciones vocales de Kanye West. Una en vivo como «The Food» con introducción de Dave Chappelle, y otra como «They Say» que suma a John legend.
Las aspiraciones por sentar otro gran acierto en su carrera llevaron a Common a consagrarse aún más en el hip hop, siendo ‘Be’ su mayor éxito comercial. Cabe destacar lo notable como productor que era Kanye West en esos tiempos.
