Escrito por Felipe León
A diferencia de muchos países latinoamericanos, el hip hop en Chile comenzó a tener fuerte visibilidad en plena década de los 90’s, encontrando bandas como Panteras Negras, Los Marginales, La Pozze Latina, o Tiro de Gracia con el célebre ‘Ser hümano!!’ (1997), entre sus primeros exponentes. Juventud que vio en esta cultura la oportunidad de compartir sus propias vivencias, tal como ocurriría con Makiza a finales de la década, proyecto fundamental para el desarrollo del género por estas tierras.
Con un primer disco como ‘Vida Salvaje‘ (1998), pasado de mano en mano en la escena subterránea del rap, llamaron la atención tanto de los más involucrados como de los sellos multinacionales, en especial Sony. Una oferta provechosa sellaría el pacto entre la banda y la disquera, lo que culminaría en la publicación de ‘Aerolíneas Makiza‘ (1999), obra cumbre de la música en Chile.
Radar sobre problemas sociales
Los integrantes de Makiza compartían una historia similar, en cuanto a provenir de tierras lejanas y encontrarse en el país, ya sea por el exilio a causa de la dictadura militar o por otros motivos. Así, Ana Tijoux, Seo2, Cenzi y Squat no solo tradujeron parte de sus experiencias de vida, sino que congeniaron de tal manera que los versos, las rimas, el flow, las bases y producción en general del disco alcanzaría un alto nivel creativo.
Es tanto la química entre los dos Mc’s como Ana Tijoux y Seo2, así como el diseño sonoro de Cenzi, y las tornamesas de Squat, que ‘Aerolíneas Makiza‘ terminó volando muy alto, muy lejos. Alcanzo bastante popularidad con canciones sonando en la radio, pero sobre todo expandió aún más el carisma y corazón del hip hop a la gente, en gran medida por funcionar como un radar de las distintas problemáticas sociales que en ese día -y hasta hoy- imperaban en el país.
Se trata de canalizar el espíritu de la época en pleno cambio de milenio, donde se ampliaba la retórica del progreso hacia un mundo futurista, dejando una realidad llena de heridas sin sanar, opresiones sistemáticas, abandono y aprovechamiento político. Makiza contraataca desde la juventud plena de ofrecer crítica de forma directa pero lúdica, con un número importante de himnos populares y composiciones sobresalientes a su haber.
Fresco retrato de la época
El aterrizaje en ‘Aerolíneas Makiza‘ se vive sobre todo desde un enfoque de hip hop consciente, plantando esta sonoridad ligada al boom bap en un terreno fértil de ideas. De personalidad y compromiso por crear algo gigante, lo que acontece sobre todo en «La rosa de los vientos», la canción más famosa del grupo. Otras como «En paro», un tanto más resistida por quienes ejercen la censura, o «Un día cualquiera» con su elocuente soltura cotidiana, sobresalen de igual manera en un recorrido de 20 canciones.
Sin embargo, la abundancia de momentos altos persiste tanto a los comienzos con «Versos al viento», «La chupaya 99», «Tu Luz + Su Luz» o «In Loco Parentis», hacia la mitad en «La Saga» y » Esencia De Vida», o para el final con «Alquimia», «Vidas Entrelazadas», o «Con Elegancia». Sus pistas siempre tienen algo que ofrecer.
Al poco tiempo de dar este celebrado paso, el proyecto llegaría a un fin momentáneo con sus protagonistas tomando otros rumbos geográficos y artísticos. Posteriormente volverían con un tercer trabajo, ‘Casino Royale‘ (2005), para así cesar sus actividades definitivamente.
La fluidez y consistencia concretada por Makiza es, a su modo, el resultado de un trabajo colaborativo de personas inspiradas con un objetivo común: hacer un álbum histórico. Y ‘Aerolíneas Makiza‘ siempre es un viaje memorable que tomar.
