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The Amy Winehouse Band en Chile: Una llama que no se apaga

Escrito por Rocío Villalón

Fotos por Jocsán Sánchez

La voz de Amy Winehouse es, sin lugar a dudas, un ícono inmortal del jazz, soul y R&B contemporáneo. Es única, marcada por sensibilidad  y una fuerza sin igual. Amy ha trascendido generaciones, consolidándose como un faro que continúa ayudando alrededor del mundo. A más de una década de su partida, su legado no solo persiste, sino que se reinventa y revive con una intensidad conmovedora.

El sábado 10 de mayo fue una fecha especial para todos los presentes. En la Sala RBX se vivió una noche cargada de emoción y recuerdo, con la presentación de The Amy Winehouse Band, la banda original que acompañó a la artista británica.

Fue una verdadera experiencia, casi como detener el tiempo para volver a sentir la energía inconfundible de Amy en escena. Una imagen congelada, pero viva en la audiencia.

Amy Winehouse irrumpió como un huracán en la escena musical británica, en una época dominada por el britpop y el pop más comercial. En ese contexto, ella apostó por un sonido profundamente influenciado por el soul contemporáneo, el jazz  y la crudeza del R&B.

La riqueza de su repertorio

La noche en Sala RBX comenzó con una selección cuidada de canciones que evocaron a los inicios y mostraron la riqueza de su repertorio menos conocido.

Sonó “Know You Now”, “October Song”, “In My Bed”, “Addicted” y “Cupid”, preparando el terreno  para la avalancha de éxitos que vendrían después.

El ambiente en la sala era de una energía especial. Personas de todas las edades, desde jóvenes que quizás no llegaron a verla en vida, hasta fanáticos de siempre, se unieron en una sola voz para corear y bailar cada tema.

La encargada de dar vida a la voz de Amy fue la talentosa Bronte Shande, cuya interpretación fue sencillamente deslumbrante. Su voz, por momentos suave como un susurro y en otros potente como un clamor, logró encender nuevamente la llama que la ausencia de Amy había dejado.

La banda, por su parte, se lució con una ejecución impecable: trompetas, saxofón, guitarra, bajo, teclado y percusiones se fundieron en un sonido envolvente, emotivo y genuino.

Los clásicos nunca mueren

Durante la velada, Bronte se tomó el tiempo para presentar a cada integrante de la banda, músicos que conocieron y compartieron escenario con Amy en vida y también hizo una pausa especial para invitar al escenario a una cantante chilena.

El clímax del concierto llegó con una seguidilla de clásicos que desataron la ovación general: “Tears Dry On Their Own”, “Back to Black”, “Me & Mr. Jones” y, por supuesto, “Rehab”, que se coreó de principio a fin como un himno colectivo. El vínculo entre el escenario y el público fue total. Se respiraba una mezcla de respeto, admiración y alegría.

Finalmente, la noche cerró con “Valerie”, en una versión vibrante que dejó a todos bailando y aplaudiendo. Fue el broche perfecto para una velada que, más que un concierto, fue un viaje al alma de una artista irrepetible.

La música de Amy Winehouse sigue viva, y noches como esta lo confirman con creces. Gracias a artistas como Bronte Shande y a la entrega de su banda original, su espíritu se mantiene presente, vibrando en cada nota, en cada acorde, y en cada corazón que no la olvida.

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