Entrevistas

Paracaidistas y sus diez años de vida: “Ya no estamos haciendo canciones para tirar la talla”

Cumplir diez años para cualquier banda no es cosa fácil. En un territorio complejo, repleto de cariño pero también de dificultades, como Chile, puede ser más difícil aún. Pese a todo, Paracaidistas sigue golpeando y ahora con más fuerza que nunca. 

El aniversario de su EP homónimo, que será celebrado el próximo 10 de mayo junto a Las Olas, Perrogato y Frucola Frappé, cae en la antesala de su nueva aventura discográfica, que los proyecta más ruidosos y serios y que verá la luz durante julio.

De nacer en una escena precaria, crecer con ella y admirar a las nuevas generaciones que, según comentan, ahora hacen cosas más grandes en sus propias sub-escenas, Joaquín y Mari hacen un repaso por su trayectoria, rememorando su época inicial y detallando lo que viene a futuro.


En esta década de existencia, ¿cuál dirían que era el espíritu de la banda en sus inicios? ¿Cómo se compara a lo que sienten ahora, después de todo este tiempo?

Joaquín: El espíritu inicial era algo muy de principiantes, de gente que tenía muchas ganas pero en realidad no sabía mucho. Nosotros realmente partimos con ese espíritu punk de juntarnos con ganas y pasarlo bien, de ir a tocar donde nos llamaran, lo que era muy entretenido en un comienzo. Ahora nos preocupamos más por hacer un buen show, que suene bien y que a la gente le quede algo más único en cada fecha. En el fondo, hacer una fecha especial más que muchas fechas iguales. Ahora el espíritu es más eso: buscar un sello personal de lo sonoro. Al comienzo era mucho “diversión, diversión, diversión”, ahora nos planteamos hacer algo más interesante.

¿Qué opinas tú, Mari?

Mari: Al principio, para mí, fue distinto. Joaquín ya había tenido una banda antes, para mí fue algo totalmente nuevo. En un principio yo no estaba nada ligada a la música, entonces fue una aventura, un poco un juego. Yo no me la creí para nada y, después, con el tiempo fue sorprendente que todo fuera haciéndose tan serio y funcionando. Rápidamente nos contactó gente de otros países, qué sé yo, sin darnos cuenta se volvió algo serio. Aunque sigue teniendo el espíritu de pasarlo bien, obviamente, para mí eso es lo más importante, pero ahora ya nos la creemos.

¿Y cuál fue el primer hito que recuerden que les hizo pensar que esta aventura musical empezaba a tener más sentido?

M: Uno de los primeros fue cuando teníamos unos temas en SoundCloud y nos habló la persona que organizaba el Santiago Pop Fest. Nos dijo «oye, los quiero invitar, me gustó caleta su material» y eso no lo esperábamos jamás. Ahí casi que no teníamos la banda, sólo unos demos grabados, entonces nos dijimos que había que ponernos serios porque esto podía tener un futuro, como que más allá de simplemente pasarlo bien podía ser más importante.

J: Cuando nos llamaron a una reunión en Sello Piloto también fue inesperado. Muy rápidamente empezaron a pasar esas cosas y nosotros, claro, íbamos a todo pensando en que las cosas eran fáciles. Llegar, tocar y no importaba ni ensayar y creo que fallamos en eso (ríe). Ahora con el tiempo me da risa, y viéndolo también como de espíritu, la prioridad era pasarlo bien, pero se nos dieron oportunidades importantes también y no las desaprovechamos.

«Porque, claro, desde nuestro primer año nos invitaron a Bar Loreto, que en esos tiempos era un lugar importante donde cabían unas 300 personas y nosotros ni siquiera ensayábamos. Llegábamos y lo pasábamos genial. Era el espíritu y creo que eso es algo que cualquier persona veía y se encantaba».

M: Una vez nos fue a ver alguien más o menos importante, de una radio o qué sé yo, y se fue como «¿Qué es esto?» porque realmente no tocábamos nada bien en el principio. También habían personas a las que les gustaba la energía que teníamos, porque se notaba que lo pasábamos bien arriba del escenario independiente de que no fuera demasiado prolijo.

J: Claro, y pasa que nuestro primer EP, que ahora celebra 10 años, lo grabamos con Tomás Preuss de Prehistóricos, entonces suena súper pop. Sobre todo canciones como “Jardinería del Mar” suenan como dream pop y en vivo las tocábamos súper punk, entonces mucha gente llegaba y no entendía nada o a muchos les gustaba eso, que el formato era totalmente distinto al del EP.

Y si hubiesen podido grabar el EP con otro tratamiento, quizá más cercano al sonido en vivo, ¿lo hubiesen hecho o de todas formas hubiesen tomado la onda pop?

J: En esos tiempos no estábamos muy definidos en lo sonoro. Ni siquiera sabíamos qué era lo sonoro. Para nosotros, la mano del productor no era algo que consideráramos mucho y llegamos a Tomás Preuss porque un amigo nuestro trabajaba con él. En retrospectiva quizás sí me hubiera gustado, pero también lo escucho ahora y siento que suena súper bien. Creo que Tomás nos sacó mucho el jugo y hay canciones que suenan mucho mejor de lo que sonaban en vivo. Es parte de la época, también. Estábamos muy pegados con Dënver, Javiera Mena, y son bandas que hasta hoy me encantan, entonces escuchábamos mucho los Ramones pero también escuchábamos mucho el electropop chileno y se nota eso en la influencia del disco.

M: Es genial tener un abanico de sonidos, no quedarse pegados en el mismo. Me gusta eso. Creo que es entretenido ver cuáles eran nuestros orígenes, habla de lo que éramos o no éramos en ese momento. Incluso hay gente para la que el EP es su disco favorito porque es un poco distinto.

J: Vamos a sacar una edición especial del EP por los diez años. Viene con las maquetas que nunca se grabaron, que son lo primero que hicimos con la Mari sin saber nada. Las tuvimos que escuchar ahora para ponerlas en el disco y también tienen ese espíritu electropop chileno de esa época. Y, claro, lo que decía la Mari: es bacán ver esa evolución hacia el disco que vamos a sacar ahora, que está bien punk.

M: De todas maneras, después volvimos a hacer un disco con Tomás Preuss y quedó distinto porque ya teníamos más claro lo que queríamos. Pudimos comunicarle mejor qué es lo que buscábamos. Los dos discos que grabamos con él son súper distintos.

“Es bacán ver que las nuevas generaciones están armando cosas gigantes”

«Ha habido un cambio gigante en la escena. Cuando partimos habían muy pocas bandas y, obviamente, salía alguien folk y también era parte de las tocatas donde estábamos nosotros, Niños del Cerro, hasta proyectos de rap o música experimental. Era muy normal ir a una tocata donde tocara Tortuganónima y la Chini, o tocábamos nosotros o bandas incluso como de hardcore. Ahora hay muchas escenas dentro del indie, hay escenas más pop-punk o más folk y en esos tiempos era una porque estábamos recién partiendo.

En esos tiempos donde casi no había bandas ni lugares, todo era muy precario, no solo en condiciones materiales sino que nadie sabía cómo hacer las cosas. Ni nosotros ni nadie. Viéndolo ahora, diez años después, hay bandas nuevas que me parecen muy buenas, como Candelabro, que grabó con Juanito (Déjenme Dormir) y él iba de público a la escena anterior, sabía cómo se movía la cosa. O Confío en tus Amigos y Asia Menor, que han trabajado con Sello Fisura, que es gente que venía de antes. Estos locos son mucho mejores músicos, se nota que todos tienen expertis en su instrumento, en la teoría. Aparte de que ya venían con un rollo musical distinto, también había una plataforma en la que ellos podían desarrollarse mucho mejor.

En nuestros tiempos habían hartas bandas experimentales, con este sonido que ahora tienen bandas como Asia Menor, pero muchas de ellas no lograron desarrollarse porque no existían esos medios. Comparando las dos escenas, sí se puede ver que cuando nosotros tocábamos era mucho más del sentido del pop, de hacer canciones con estructura verso-coro.

En nosotros se nota una clara influencia del punk dentro de las limitaciones del verso-coro. Ahora veo bandas como Candelabro, donde se nota mucha influencia de bandas norteamericanas o europeas que están sonando ahora y que tienen un rollo más musical, como Black Country, New Road. Es una influencia mucho más actual, de lo que pasa exactamente ahora, afuera. 

Además, ahora hay medios para poder desarrollarte tanto musicalmente como en grabación, como en ir a tocar afuera o acá mismo en Santiago. Cuando empezamos no había nada. Todo el primer año tocamos harto en CFT o Bar Uno y los equipos eran pésimos, no había forma de que sonara bien, pero era parte del espíritu. Pienso que es bacán ver que las nuevas generaciones están armando cosas gigantes y también que se generen hartas subescenas.

“Sentir la felicidad al máximo y la tristeza al máximo, porque así es la vida”

¿Qué nos pueden decir del split inédito con Las Olas?

J: Ese split tuvo varias facetas y nunca llegó a nada. En un principio lo iba a grabar yo, y grabé a Las Olas; ese material lo tengo. Hartas de esas canciones salieron en el disco que sacaron ahora con Sello Fisura. Nuestra parte la íbamos a grabar y nunca lo hicimos. Después, la gente de CFT consiguió una idea a Estudios del Sur y ahí grabamos nosotros con Las Olas. En un momento pensamos en hacer esas canciones para este split y al final nunca pasó nada.

¿Y las canciones de ustedes de ese split quedaron guardadas o se fueron para alguno de los otros proyectos que sacaron?

M: Hay como mil canciones guardadas, muchas que están grabadas, incluso listas para salir, y como que nunca es el momento. Joaquín es una mente creativa, tiene muchos períodos de harta producción, entonces claro que hay temas. Hay unos que grabamos y que se perdieron y otros que simplemente nunca salieron, otros en formato maqueta. Mucho material y también es divertido porque ahora, en ocasiones como esta que vamos a sacar estos demos inéditos, igual es entretenido darle a la gente que nos escucha un material distinto. A mí me da harta vergüenza porque suenan más o menos, las voces en especial, yo le decía a Joaquín “y si las arreglamos un poco”, pero claro, iba a matar la magia de matar esas canciones que en el fondo están mal porque así partimos, es una realidad.

Hablemos del próximo disco. Han dicho que tendrá un vuelco más punk, más ruidoso. ¿Hay algún álbum, o quizá artistas, en los que se hayan fijado en particular para inspirarse en este trabajo?

J: Creo que ha sido muy importante en el proceso Víctor Muñoz, el productor. Ha trabajado con Dolorio y los Tunantes, con Niños del Cerro, Las Olas, Asia Menor, y él le dio una calidad sonora muy propia, su sello, y eso nos encantó. Se nota que lo tocamos en vivo, se nota el choque de todos los instrumentos al mismo tiempo. Él tiene un rollo que se nota que le gusta mucho desde el sonido pulcro hasta el garage y lo más experimental. 

«Algunas de las influencias que tuvimos para este disco son Titus Andronicus, indie rock de Estados Unidos, y también Carolina Durante. También tiene mucho que ver con las bandas que escuchábamos hace diez años. Mucho Dos Minutos, Flema, porque hay canciones que son muy del coro casi futbolero. Las letras tienen mucho que ver con lo que vivimos de siempre, es la influencia de Los Prisioneros, también. Esto de reírnos de la vida y lo que nos pasa y también mostrar harta intensidad con lo que sentimos, porque me parece que es algo que ha estado siempre en las letras de Paracaidistas: sentir la felicidad al máximo y la tristeza al máximo, porque así es la vida».

“Teníamos mucho humor, y a mí me gusta caleta, pero la banda se fue transformando con el tiempo en un proyecto mucho más serio”

Con este paso de diez años, ¿hay alguna letra que hoy vean de forma distinta a como lo hacían cuando la escribieron?

J: Re-escuchando el EP sentí que ya no haría letras así, porque me siento en otro lugar del mundo. Se nota que son letras muy juveniles, lo que me gusta caleta, pero ya no me siento así. Bueno, con McDonald’s, el tema polémico, me pasa que cuando hicimos esa canción estábamos muy inspirados en Los Ramones haciendo canciones de terror, en Airbag, que tiene canciones donde se relata El Resplandor, por ejemplo, y esta canción la sacamos de un libro. Todo lo que pasa en McDonald’s pasa en un cuento de un libro. Obviamente era, de alguna manera, una sátira de una historia romántica donde todo terminaba pésimo. 

«Teníamos mucho humor, y a mí me gusta caleta, pero la banda se fue transformando con el tiempo en un proyecto mucho más serio. En las canciones del disco nuevo ya no hay tanto humor, ya no estamos haciendo canciones para tirar la talla. Paralelamente hicimos Michelle and Sebastian, donde sí estamos haciendo canciones para reírnos, porque a mí me gusta hacer canciones así. Me gusta mucho Pánico, por ejemplo. Creo que estuvimos separando los proyectos. Todo ese humor del comienzo se fue a Michelle and Sebastian y las canciones más serias a Paracaidistas».

¿El disco saldrá este año o lo veremos en 2026?

J: No, está casi listo. Pensamos sacar un single más, pero creo que no. Vamos a sacar el disco, a final o mediados de julio. Sólo nos falta grabar una trompeta y un violín y ahí se termina. Estamos felices, porque también nos contactaron para hacer vinilos, entonces, wow. Ya han salido cuatro canciones y ha sido bacán porque han tenido una recepción muy buena y, al menos yo, me siento mucho más contento con estas canciones que sí reflejan esa energía del show en vivo.

Volviendo a lo que comentaban de reeditar el EP, ¿esta será una reedición digital? ¿Se venderá en físico en la fecha del 10?

M: Hicimos una edición especial con estos temas inéditos. Esos vienen dentro del CD que vamos a sacar y para la que hicimos una cantidad limitada de copias especial para esta fecha.

O sea que estas canciones no llegan a Internet.

M: No, quedan ahí para el que compra y ahí nomás.

J: O sea, yo igual las subiría a YouTube…

M: No, no, de eso vamos a hablar después. (risas)

¿Cuáles son los planes de Paracaidistas después de este festejo, además de lanzar el disco? ¿Qué tienen pensado?

J: Vamos a hacer esta tocata, después sale el disco y creo que vamos a hacer algo chico en Bar de René. Después, si todo sale bien, el lanzamiento del disco en noviembre. Estamos esperando eso.

M: También tenemos pensado viajar, hacer una gira por Chile y, quizás, un viaje a un país cercano que estamos viendo si sale.

J: Nos han escrito mucho de Valparaíso, así que iremos sí o sí. Y el plan es ir a Perú, pero no sabemos si resulta, estamos viendo las cosas.

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