Escrito por Felipe León
La vitalidad de una obra musical no solo depende de sus canciones, sino que de lo bien que resiste el paso del tiempo, porque en muchos casos la frescura se pierde y no queda más que un éxito localizado en una época particular. En contraposición, a 5 años de su estreno, discos como ‘SAWAYAMA‘ parecieran sacudir el polvo acumulado constantemente, conservando a estas alturas gran parte del atractivo que le valió aplausos a Rina Sawayama en pleno 2020.
Gran parte de sus novedades se siguen sosteniendo, ya sea la versatilidad en sus matices como la interpretación apasionada. Elementos que ayudan al eclecticismo que la artista posiciona con gracia y revelación, en un recorrido tan audaz en su proyección como resolutivo en sus ideas. Todo encaja a la perfección.
El futuro es hoy
Si el EP ‘RINA‘ (2017) anticipaba parte de su esencia futurista, lo evidenciado en su primer larga duración contempló con mayor profundidad tales planteamientos. Vestigios de un porvenir acelerado que encaja con la versatilidad de la cantante, desplegada con ingenio en una obra solemne que no carece de toque personal.
En ese sentido, las líricas reflexivas, introspectivas y conscientes que Rina Sawayama traza en medio de sonoridades accesibles y disruptivas, nutren de personalidad el recorrido. Un poco más de 43 minutos en donde se nota sus deseos de indagar más allá, desde una visión voluble a las búsquedas que persiste con creatividad en el álbum.
Por lo mismo, ‘SAWAYAMA‘ se caracteriza por ser un punto de encuentro entre la expresión de la artista y la diversidad musical. Bajo una lectura que emplea el dance-pop como impulsor de variadas performances, con salidas plenas al R&b contemporáneo, como al el electropop, y por supuesto, para sorpresa de muchas personas, el metal y rock alternativo.
Estas últimas influencias son claves en la materialización del LP, y le dan un toque característico a la obra de Rina Sawayama.
Su visión como artista
En total son 13 canciones las que conforman un atractivo abanico de ideas, conformes al curioso tono cálido y energético del viaje. Porque hay piezas como «Dynasty» o «Who’s Gonna Save U Now?», forjadas con cierto aire de himno, al igual que «Love Me 4 Me».
Otro tópico a considerar es el de las composiciones más extraterrestres, con «XS» a la cabeza. Momentos riffeados que junto a la intensa «STFU!», o la estrambótica «Snakeskin», dejan en evidencia la buena sintonía que existe entre el pop y el metal.
Sin embargo, los alcances de Rina Sawayama son aún más distendidos al considerar temas como «Comme des garçons (Like the Boys)», «Paradisin'» y «Tokyo Love Hotel. Éstas dejan a entrever novedosas formas de acercarse a influencias más convencionales, algo que se repite en todo el larga duración.
‘SAWAYAMA‘ es una muestra fehaciente de sus alcances. De su visión como artista.
