Japanese Breakfast
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«For Melancholy Brunettes (& sad women)» de Japanese Breakfast: Un regreso con producción mágica

Cuatro años tras el aclamado ‘Jubilee’, Michelle Zauner, la mente maestra tras Japanese Breakfast, vuelve a la escena musical con un compacto pero impactante disco, que en 10 canciones y solo 32 minutos apretuja el corazón y lo hace bombear con sangre renovada.

Con pequeños destellos y grandes explosiones sonoras que se mantienen dulces, Zauner introduce su más reciente proyecto, que eleva a un nivel cósmico el sonido que lleva cultivando desde 2016. Un indie pop que mueve las tripas para sentir calor y conforte, con la dulce voz de la cantante que solo hace más suave y acogedora “Here is Someone”, el primer track de ‘For Melancholy Brunettes (& sad women)’. 

La guitarra acústica toma un lugar principal a lo largo de este proyecto, de la misma forma en que lo ha hecho durante el pasado con “Kokomo, IN”, “Boyish” y otros tracks de la carrera de ya 9 años de Michelle. En «Orlando in Love» seguimos esta guitarra, que se enriquece con violines y otros instrumentos de cuerda, con un sonido casi renacentista y clásico que ella reinventa y extiende, hablando de “El nacimiento de Venus”, característico trabajo de esa misma época.

Estas inspiraciones renacentistas no quitan en absoluto lo experimental y distinto en este álbum, que vemos nuevamente en «Honey Water», uno de los tracks más atrevidos del cuarto proyecto de Japanese Breakfast. Con claros tintes de shoegaze y una atmósfera densa, este tercer track apunta directo a un lado de la melancolía que bordea con la rabia, con riffs en guitarra eléctrica crecientes y cada vez más envolventes que terminan en un casi abrupto silencio ensordecedor. 

«Mega Circuit» fue el segundo sencillo de ‘For Melancholy Brunettes (& sad women)’ en estrenarse tras «Orlando In Love». Es sensual, un tanto oscura y casi manipuladora. El control que llega a tener una mujer sobre un hombre se representa a través de leves reverberaciones y mucha percusión, rebelión y clima nublado, todo esto está en «Mega Circuit».

Vemos nuevamente melancolía en «Little Girl», una silenciosa y familiar melodía hecha para acurrucarse, donde Zauner adentra en la visión de un padre sobre su relación con una hija, no aceptando que ella creció y dejó de ser su pequeña, la cantante mencionando que también se enfoca en el arrepentimiento de las decisiones que llevaron a que su hija se alejara de él. 

«Picture Window» habla de la vida en sí misma y como dos personas lo ven de manera distinta. La narradora ha afrontado esta realidad y la abraza con letras tan claras como “all of my ghosts are my home”. Con un inicio casi resonante y un poco triste, mencionando nuevamente el concepto de un shuffle, anteriormente hablado en «Mega Circuit», llega a un coro animado, bailable, lleno de vida y libre.

El arte de la balada es una a veces compleja, pero, acompañada de Jeff Bridges y el piano, Japanese Breakfast en «Men in Bars». La infidelidad muchas veces es algo tajante, pero en el octavo track de este álbum se habla de esto bajo la idea de que esta es algo de lo que se puede volver, con una mezcla de voces que calienta el alma, a pesar de que existe amor en esta relación, la hablante termina en los brazos de hombres en bares. 

«Magic Mountain» cierra el álbum con la bien conocida guitarra de Japanese Breakfast y la familiar voz de Zauner, que, gracias a la producción estelar de este proyecto, logra crear escenarios sonoros y visuales que atrapan hasta el último nervio del cuerpo con una verdadera belleza que muchos no logran. Entre xilófonos de ensueño y violines que acarician los oídos, «Magic Mountain» da término a ‘For Melancholy Brunettes (& sad women)’, mostrando lo lejos que ha llegado Michelle en su carrera. 

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