Escrito por Renata Velásquez Romo
El sexteto de indie darlings ha regresado a la escena musical con su altamente anticipado ‘Forever Howlong‘, el tercer proyecto de estudio del grupo inglés, primero tras la pérdida de su vocalista Isaac Wood.
Tres años han pasado desde ‘Ants From Up There‘, el álbum más aclamado de la agrupación de británicos que conforman el ambicioso proyecto musical de Black Country, New Road. Un miembro, Isaac Wood, el vocalista principal desde la concepción del grupo en 2018, abandonó BC,NR, dejando un vacío que dio fin a una era rebelde.
Giro creativo
‘Forever Howlong‘ marca un nuevo inicio. Tyler Hyde, Lewis Evans, Georgia Ellery, May Kershaw, Charlie Wayne y Luke Mark, dos años tras su álbum en vivo ‘Live at Bush Hall’ llegan con una serie de sencillos en preparación para su más reciente proyecto, donde las voces de Georgia, Tyler y May se enfrentan al público expectante que los conoció con Isaac a la cabeza.
Esta dirección es más que grata y acertada; Georgia cuenta con experiencia de proyectos externos, especialmente Jockstrap en que su destreza vocal destaca, además del trabajo solista de Tyler. El trío vocal femenino da nueva vida a Black Country, New Road, una vida que logran de forma individual tanto como en conjunto.
El giro creativo del grupo es evidente y dulce. Más mesurado que en proyectos anteriores, esto no quitando la intrínseca experimentación que hace a Black Country, New Road ser Black Country, New Road. Mezcla de sonidos medievales con la gran orquesta con “Besties” nos dan un primer vistazo a la nueva faceta del grupo, con la voz de Ellery guiando. Se siente grandioso, rebozando de creatividad y felicidad con la peculiaridad levemente inquietante que se escucha en el fondo, la que enriquece aún más la construcción de mundo sonora que Black Country, New Road logra con abundante instrumentación, siempre bien colocada.
Perfectamente calculado y adecuado
Hay una suerte de ternura que no escuchábamos con tanta prominencia en proyectos anteriores que en ‘Forever Howlong‘ toma un rol más central, con tintes casi caricaturescos y exagerados en la instrumentación con arpegios ascendientes y mucho énfasis con uso de staccato en canciones como “The Big Spin” y “Salem Sisters”, la primera contando también con letras dulces y hogareñas, “You fetch the apples, I’ll bake the pie”, que contrastan con el inicio de esta misma canción, “We chopped off both your arms”.
A lo largo del álbum se ven adaptaciones modernas de la clásica cadencia de crooners del jazz al estilo post-rock de Black Country, New Road, con una audacia que solo se escucha en la instrumentación del sexteto, ahora encabezadas por las tres vocalistas del grupo.
Todo sobre ‘Forever Howlong‘ se siente perfectamente calculado y adecuado. Crear historias encapsuladas en canciones individuales es algo que hacen frecuentemente y lo vemos en “Two Horses” y “Nancy Tries to Take the Night”, con instrumentación cinematográfica que mueve hasta el último nervio del pie con tensiones y liberaciones vibrantes y envolventes. «Two Horses» cuenta con silbidos y cuerdas, una hasta similar al charango que da velocidad y construye escenas visuales gracias a esta misma instrumentación de manera extremadamente efectiva.
El ecléctico sonido de BC,NR
En “Mary” escuchamos por primera vez las voces de Georgia, Tyler y May entrelazarse en primer plano. Escuchamos, con una simple guitarra acústica de fondo, una rutina de colegio: despertador a las 6:00, camino al colegio. Jugar el rol del payaso a veces no funciona, y este es el caso de Mary, con risas dirigidas a ella, porque les causa gracia, pero no de la manera en que espera. Suave flauta despide la canción.
Hay partes en que “To the Cold Country” llega a lo más profundo del alma, algo medieval y casi folk que recuerda a Ichiko Aoba en secciones, adaptada a un contexto de ensueño, como un cuento de hadas, línea que sigue con dulzura ‘Forever Howlong‘.
La yuxtaposición de melodías es otro forte de Black Country, New Road, y vemos esto en “Nancy Tries to Take the Night”, con una melodía acústica que introduce esta canción durante su primera mitad hasta la llegada de baterías y piano que recontextualizan la melodía inicial, haciendo crecer el track 11 del álbum.
Goodbye (Don’t Tell Me) cierra con Georgia, de la misma forma en que empieza el álbum. Redondear con buenas influencias country y melodías que solo Black Country, New Road puede crear es encantador y realmente especial, con la misma mezcla de instrumentos que los ha llevado a donde están hoy. El ecléctico sonido del grupo ha llegado a un nuevo nivel, y solo seguirá siguiendo en proyectos futuros, pero por ahora, ya tenemos uno de los mejores trabajos creativos que nos han dado.
