tool en chile
Live Reviews

Tool en Chile: Habitar la experiencia

Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Joss Moisan

La segunda parada de Tool en Chile, tras su paso por Lollapalooza Chile 2025, venía cargado de muchísimas expectativas. Inevitable hacerlo, y es que, al mismo tiempo, se trataba de la única fecha en solitario que brindarían los californianos en Sudamérica. Después de 35 años de carrera, finalmente tendrían un encuentro con sus seguidores chilenos.

La previa no estuvo exenta de comentarios, al viralizarse rápidamente los requerimientos y condiciones de la banda para la realización del concierto en Movistar Aren este 25 de marzo. La prohibición de celulares y el moshing, y en un recinto estructurado completamente en sillas y butacas, todas indicaciones que van en contra de la tradición metalhead. Especialmente una tan acalorada como la chilena y latinoamericana.

¿Por qué harían eso? Más allá de la propia discusión controversial que pueda rodear estos temas, que también ha sido objeto de conversación para nombres como Björk Placebo –por ejemplo–, existe cierta especificidad en el caso de Tool. De hecho, en un análisis superficial del asunto, los músicos no disponen de pantallas que transmitan lo que sucede en el escenario, e incluso, las sombras y penumbras suelen cubrir durante gran parte del show a MaynardAdamJustinDanny –especialmente al vocalista–.

Las motivaciones de ello, y lo que daría por fruto uno de los mejores conciertos del género en Chile –y de la música en general–, reside en los mismos conceptos que rodean las canciones de la agrupación. Siempre tratando de temas que buscan hilar fino en temas trascendentales asiduos a la filosofía, las matemáticas, y otros tópicos relativos a la sociedad como la religión. En resumidas cuentas, siempre ha existido de parte de la banda una predilección por ir más allá de la percepción común, razón de la porqué este concierto estaba hecho para que cada individuo pudiera habitar la experiencia de algo más grande que nosotros mismos.

¿Cómo podríamos «abrir el tercer ojo» si no estamos en plena conexión con nuestros sentidos? Es una forma de decirlo, pero el sonido muscular y atrapante, las visuales oníricas, y el juego de luces deslumbrante que dibujaba todo tipo de figuras geométricas en el techo de la arena buscaba lograr eso. Máxima concentración, desde el minuto uno con «Fear Inoculum». La maestría imponente de los músicos era notable, pero aún más impresionante era «el todo» de lo que conseguían construir en el proceso.

Bien celebrado fue «The Pot», con un Movistar Arena cantando a la par de Maynard James Keenan –y para la fortuna de aquellos que no pudieron escucharla en Lollapalooza–. Si bien es cierto que muchos buscaban grabar con sus celulares, el equipo de Tool previno de forma eficiente dichas acciones. A la larga todos entendimos porqué, y era cómo invocar algo ajeno al día a día tan apresurado, incluso si era desde lo matemáticamente agresivo de «Jambi» o lo sumamente volátil de «Rosetta Stoned». En definitiva, no se buscaba la inmediatez, sino más bien la contemplación, una de las grandes cualidades que una pieza como «Pneuma» tenía, con distintos movimientos que incluso contó con el coro de voces armonizando con los riffs de Adam Jones.

La eléctrica «Stinkfist» o la monumental «Descending» conseguían dar con todos esos contrastes para capturar la atención y llevarnos en un viaje a su antojo. El propio heptagrama siempre ubicado en la parte superior central del escenario era un recordatorio de aquello, de lo divino, lo mágico y lo sagrado.

Previo al paso del encore –con intermedio–, «Schism» sacó uno de los rostros más estruendosos del público, aún con el error de coordinación resuelto rápidamente en la mitad de su ejecución. El riff tan icónico y enigmático de Justin Chancellor saco aplausos y ovaciones de inmediato, para adentrarnos en rincones más alienígenas que no dudaban en extraer los pulsos más primitivos que lograría una canción como «Ænema». Qué maestros.

Tras el protagonismo absoluto de Danny Carey en «Chocolate Chip Trip», y de Justin Chancellor en «Flood» (un pequeño guiño y regalo del ‘Undertow’), este recorrido sensorial intenso de casi dos horas y media llegaría a su fin con «Vicarious»«Invincible». Nadie quería irse, nadie estaba agotado, y es que por supuesto que siempre van a faltar canciones con Tool. Sin embargo, todos entendimos algo, y es que la experiencia que nos habían entregado era irrepetible.

Esperamos de todo corazón que regresen pronto.

 

Setlist de Tool en Chile:

  1. Fear Inoculum
  2. The Pot
  3. Jambi
  4. Rosetta Stoned
  5. Pneuma
  6. Stinkfist
  7. Descending
  8. Schism
  9. Ænema
  10. Chocolate Chip Trip
  11. Flood
  12. Vicarious
  13. Invincible

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

También puede gustarte...