lollapalooza chile 2025
Live Reviews

Lollapalooza Chile 2025: Día tres

Escrito por Juan Pablo Ossandón, Oscar Cortés y Rocío Villalón
Fotos por Jonfo Van Overbeke

Última jornada de Lollapalooza Chile 2025, un día que apostó sumamente fuerte por los contrastes. Si bien todos los días contaban con suma variedad de sonidos, quedaba a la vista que esta última jornada hacía bastante hincapié en el rock –y metal– y el pop. Algo que estaba del todo representado con los headliners del domingo: ToolShawn Mendes.

Con un clima muchísimo más fresco que los dos días anteriores, revisemos lo que fueron algunos shows destacados de la velada:

Candelabro: Comunidad en su máxima expresión

Otra victoria para la comunidad independiente, en este caso, una suma especial. Es que la familia que ha construido Candelabro trasciende la definición de la palabra. Siendo de los primeros en tocar en la última jornada del festival, se aseguraron de no dejar nada al azar, y a emocionar a su público –y a sí mismos– con temas como «Refugio II», «Señales» o «Bonva».

IG: @estricolor

Chances: Viscerales y desafiantes

Que una banda chilena de metalcore se presente en uno de los stage principales del festival no es para nada común, pero sí es señal de un cambio paradigmático a la hora de apostar por la diversidad, además de que Chances se ha ganado su posición a punta de una ética de trabajo indiscutible. Ideal para mover el cuerpo con los primeros moshpits del día en «Druidas» y «Caminantes».

KUINA: Otro escalón

El conejo inflable gigante pregonaba la llegada de Leonora, aka KUINA, la temucana peliazul que se adueñó del Perry’s Stage con su vivaz entrega, siempre aleonando a su público a saltar al ritmo de su propuesta de pop rap, trap, y una pizca de reggaetón. Imposible no visualizar –casi de forma palpable– su seguro ascenso, y ella misma quiso entregar sorpresas como la aparición de Liv o Loyaltty en «KARO LUJOSO».

Cancamusa: La consolidación de la nueva estrella chilena

Entre su batería, voz y guitarra, Cancamusa dio un vistazo a cada uno de los argumentos que avalan su ascenso progresivo en la escena chilena. Un pop rock colorido, con melodías y versos que el corazón difícilmente puede ignorar, como quedó claro en el Smart Fit Stage cuando la artista desplegó tracks como «Horas contigo», la clásica «Venus», la reciente «Dopamina», e incluso «Check», con la aparición de PedroPiedra.

Inhaler: Vibes juveniles

No es novedad que la escena irlandesa cada vez está tomando más fuerza, tanta que el domingo 23 de marzo Inhaler finalmente se presentó en nuestro país.

Durante una hora la banda hizo saltar a todos quienes se encontraban a su alrededor, con canciones como “Open Wide”, “When It Breaks”, “Your House”, “Love Will Get You There”, “My Honest Face”. Pudimos disfrutar en un viaje que abarcó sus tres álbumes, siendo una presentación un tanto concisa, que abarcó lo justo y necesario.

The Marías: El triunfo de la delicadeza

La delicadeza y voz celestial de María Zardoya se tomó el Cenco Malls Stage para dar una hora llena de nostalgia y contemplaciones, que cautivaron al público a través de interpretaciones sumamente atrapantes que concordaban con el caer del atardecer.

Un setlist tan cristalino como el agua fue lo que pudimos escuchar en la tarde del domingo. Algunos hits que sonaron fueron “Run Your Mouth”, un cover de “Lovefool”, “Otro Atardecer”, “No One Noticed” y “Cariño”.

IG: @fmedinaeffio

Tate McRae: El hambre de una estrella en ascenso

Con lo visto en el escenario de Lollapalooza se puede decir que Tate McRae es una estrella en ascenso. La cantante otorga un show de otro nivel, arrasando con todas las expectativas predispuestas.

Hubo interacción con el público, introducciones sólidas a sus canciones y sobretodo mucho baile. Las coreografías de Tate y su equipo de baile fueron maravillosas, la coordinación era pura.

En el set de la interpretación pudimos presenciar “2 hands”, “you broke me first”, “exes”, “she’s all i wanna be”, “uh oh”, “Dear god” y más. Definitivamente Tate McRae conquistó Lollapalooza en la última jornada.

IG @nicooco__

Dillom: La ira de los jóvenes

Desde antes de salir a escena, el ambiente para el concierto de Dillom ya se notaba energético. Y es que tras haberlo esperado todo el 2024, este era la oportunidad para escuchar su más reciente álbum ‘Por cesárea’ y vivir esta experiencia al máximo. Por esa razón, apenas apareció en el Perry Stage cerca de las 18:20 de la tarde, la gente decidió entregar cuerpo y alma, comenzado a saltar desde el principio.

Todo esto, a los pocos minutos, se transformó en un mosh gigantesco, donde la tierra se levantó de forma brutal y las personas con ropa blanca fueron los que más sufrieron, incluido el propio Dillom. Canciones como “Coyote”, “Pelotuda” y “Ola de Suicidios” entregaron esa parte más fuerte del artista, mientras que “220” y “Ciudad de paz” la parte más cercana. Sin duda, un show el que todos quedaron con ganas de más tiempo, pero el mismo artista prometió que tendrían otra instancia para verse muy pronto.

IG @fotogalvez

wave to earth: Estremecedor, emotivo y deslumbrante

Con un sonido perfecto que se escuchaba de forma cristalina incluso a decenas de metros del Smart Fit Stage –y con todo el viento que corría a dichas horas–, Daniel KimJohn ChaShin Donggyu debutaron en nuestro país con un show que encantó y emocionó hasta lo más profundo del alma. Su bedroom pop con fuertes influencias del jazz conquistó a los curiosos, y finalmente cumplió el sueño de sus seguidores de antaño que pudieron cantar junto a su banda favorita temas como «bad», «love», «annie.» y «pueblo». Una señal de que su sideshow en solitario será un concierto histórico.

Shawn Mendes: Devoto a su público

El show de Shawn Mendes fue una grata sorpresa en términos de calidad. Sonó impecable, mantuvo una conexión cercana con sus fans y contó con momentos especiales e invitados destacados.

El cantante abrió de manera explosiva con uno de sus mayores éxitos, «There’s Nothing Holding Me Back», seguido de «Wonder», «Lost in Japan», «Señorita», «Never Be Alone», «Mercy» e «It’ll Be Okay». Durante más de una hora y media, recorrió lo mejor de su repertorio sin dejar fuera ninguno de sus grandes temas.

Además, corrigió el percance ocurrido en Argentina, donde había atribuido «Gracias a la vida» a dicho país. En esta ocasión, la interpretó nuevamente y pidió disculpas por el error. Otro momento memorable fue la participación de la rapera mapuche MC Millaray, a quien invitó durante «Youth» para que sumara su rap al show. Su gesto emocionó al público, al igual que la energía arrolladora de su banda, que entregó todo sobre el escenario.

IG: @fotogalvez

Sepultura: El rostro más pesado en la historia del festival

¿Cómo celebrar 40 años de historia en tan sólo una hora de show? Definitivamente una tarea de lo más ardua, en el que los brasileños no dejaron absolutamente nada al azar. La presencia metalera era altísima –respaldada por la aparición posterior de Tool–, y vaya que nos fuimos recompensados, en tanto Andreas Kisser y cía. brindaron uno de sus mejores conciertos en Chile, con un sonido excelente logrado, e interpretaciones en punto que reventaron el Smart Fit Stage desde el primer minuto con «Refuse/Resist» y «Territory», convocando moshpits gigantescos y saltos inagotables.

Hubo de todo un poco, bien conciso. Algo de la vieja escuela como «Escape to the Void», de la nueva con «A Means to An End» o «Kairos», tributo a la música autóctona brasileña con «Kaiowas» y «Ratamahatta», y, por supuesto, un cierre en lo más alto con «Roots Bloody Roots».

Tool: Un sueño cumplido

La banda encargada de dar cierre fue Tool –a diferencia de Argentina, y próximamente Brasil, donde cierra Shawn Mendes–. Quizás sea porque Chile es un país sumamente metalero, o tal vez sea el hecho de que la espera por el debut de Maynard, Adam, Justin y Danny se sintió como toda una eternidad. Sea cual sea haya sido sido el motivo, era la única forma correcta de dar fin al festival.

Con el protagonismo absoluto de visuales oníricas, volátiles y alucinógenas, y de un sonido muscular, claro y estridente, Tool brindó un espectáculo del que difícilmente nos podamos olvidar. No había forma de predecir lo que harían, cosa que quedó claro desde el comienzo al empezar con «Jambi», lo que fue una movida distinta de lo que han venido haciendo últimamente. Aún si los músicos estaban cubiertos por penumbras –en especial Maynard James Keenan–, hay que reconocer que su presencia era absolutamente imponente.

Tocaron más tiempo del programado –gesto agradecido por sus fans–, en donde pudimos escuchar temazos como «Stinkfist» y «The Grudge» quienes hicieron saltar e incluso levantar entusiastas circle pits, a pesar de las estructuras rítmicas atípicas y desafiantes (que tanto nos encantan de ellos, por supuesto). El ‘Fear Inoculum’ (2019) también estuvo presente, con el tema homónimo y «Pneuma» avasallando todo a su paso para forzar la apertura del tercer ojo. Nuevamente, sus performances eran escalofriantes. Cada uno de los 4 es un maestro en lo que hacen, y aunque se sabe, el verlo en persona es surreal.

Los estadounidenses aprovecharon de entregar una sorpresa gigantesca, y es que, después de 5 años, tocaron por primera vez «Parabol» y «Parabola», algo que sacudió a todo el mundo, desprevenidos, entregando uno de los instantes más genuinos a punta de frenesí y entrega. El cierre fue con verdaderos himnos: «Schism», «Ænima» y «Vicarious», siendo un clímax continuo que selló el capítulo de uno de los mejores shows del año. El debut que tanto esperábamos.

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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