The Offspring
Live Reviews

The Offspring en Chile: Amor electrificado

Un finalEscrito por Jocsán Sánchez
Fotos por Juan Manuel Hernández

La noche del 18 de marzo en el Movistar Arena de Santiago quedó marcado por el regreso de The Offspring. No solo bastó con una postal inolvidable del Lollapalooza 2024, el buen sabor del punk rock regresó y ahora con un encanto cercano que vibró en la sorpresa de Dexter Holland y Noodles.

 A carga responsable

La noche solo estaba por comenzar. El recinto que albergaría el «Supercharged Worldwide Tour» iría rellenando el vacío de las gradas que minutos después se convirtieron en coros de una verdadera orquesta. Para poder dar fe en el nombre de la gira, Gufi estuvo a cargo de dar el pie inicial del espectáculo. Un clásico ya conocido para muchos, sus canciones fueron coreadas y saltadas sin mayor problema. Show simple con una pantalla que figuraba su nombre en grande, tan grande como la responsabilidad que cargaban en su espalda.

Pasadas ya las 21:00, se presentaría un contador de 24 minutos, cosa que desanimó a muchos, pero al paso de unos segundos, la pantalla se convirtió en un protagonista más del show. Con publicidad al merch y juegos interactivos en forma de pixel con «The Kids Aren´t Alright» «You´re Gonna Go Far, Kid» de fondo, terminó de avivar el fuego que se estaba por apagar. Con ello y a luces apagadas, la banda apareció para tocar «All I Want». Tema que activó inmediatamente al público, mismos que abrieron los primeros moshpit de la noche, aunque estos nunca desaparecerían.

Lluvia nostálgica

En muy poco tiempo la banda conectó de forma inmediata con la audiencia presenta, una que era variada en edad. Algunos adultos reconectando con ese adolescente que vibró con Americana (1998) o el joven que adquirió el gusto de sus padres. El espectáculo unió generaciones, unión que pavimentó un camino perfecto con destino a la nostalgia. La interpretación de los músicos era casi como escucharlos en los gloriosos años 90´, cosa que fue reflejada con los hits «Come Out and Play», «Want You Bad» y un toque de lo nuevo con «Sarting at the Sun» del disco Supercharched (2024).

Cabe mencionar que los moshpit seguían activos al tocar estas canciones, incluso las interacciones que tuvo Noodles con el público solo aviva la energía de seguir dando vueltas por el piso de la cancha general. Fue en ese momento de interacción en que la banda comenzó a interpretar algunos clásicos como «Blitzkrieg Bop» «In the Hall of the Mountain King». Acto siguiente el silencio de 10 segundos dio paso a «Bad Habit». Llegados a este punto, el ambiente, el propio escenario con esqueletos inflados junto a la banda y el público, se hicieron uno con el repaso de «Americana» (1998), «Smash» (1994) y «Rise And Fall, Rage and Grace» (2008).

El final memorable para The Offspring

¿De qué forma? Con la gente vibrando, la banda solo tuvo que continuar el espectáculo con «Why Don´t Get a Job?», canción en que pelotas gigantes se hicieron presentes y al unísono de fondo se ensordecía el Movistar Arena con «¡I won´t pay, Iwon´t pay ya, no way-ay-ay-ay!». De la misma forma continuó la mítica intro de «The Kids Aren´t Alright», misma que fue presentada con una estela de luz que iluminaba a Noodles. Esto recordó muchos a esa mítica presentación en Woodstock en 1999. Finalmente la banda abadonaría el escenario por un breve periodo de tiempo. Entre la oscuridad y los bullicios del público exigiendo algo más, comenzó la tonada de «You´re Gonna Go Far, Kid».

Terminado esta secuencia de tracks, la banda proseguía a dar su último respiro, pero este fue interrumpido por el ruido estremecedor de los espectadores. Ellos mismos ya anticipaban el coro mítico de «Self Esteem». Ante esto, Dexter Holland sorprendido y sonriente comenzó con las primeras líneas, dando por finalizado el regreso mítico de los americanos en nuestro país.

Jocsán Sánchez

Periodista cultural con un complejo de artista / Universidad Finis Terrae

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